Se la pasan publicando a Dios, pero critican la vida, el cuerpo y todo lo que no les importa; desean que la “Justicia Divina” juzgue a otros ya que, "es más fácil" victimizarse y no aceptar las consecuencias de sus malas decisiones, son “felices” pero envidiosos de otras vidas.
Antes de tomar partido sin conocer la historia completa, piensa bien.
Podrías sorprenderte al descubrir lo astutas que pueden ser algunas personas: provocan el problema… y luego se hacen las víctimas.