Los justos claman, y el Señor los oye; los libra de todas sus angustias. El Señor está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido. Muchas son las angustias del justo, pero el Señor lo librará de todas ellas. (Salmo 34, 17-19)
Así fue el momento en el que, en pleno operativo en Cali contra las ollas del microtráfico, el presidente Abelardo De La Espriella le dijo a un señalado criminal en proceso de captura: “Bienvenido a la Patria Milagro”. https://t.co/f0wz5K8LNE