¿Si lo tuvieras todo pero nadie a quién llamar? Quizá entonces me conocerías, porque lo he tenido todo, pero nadie escucha y eso es jodidamente solitario…
Te dejo ir porque comprendí que no eres ni serás. Te dejo libre porque, en lugar de curarme, abres más mis heridas. Me rindo a este amor porque era solo mío. Te digo adiós, aunque no quiero. Te bendigo porque la culpa no fue tuya; fue solo mía por no valorarme como merecía.
me di cuenta de lo estúpida que me vi cuando él pudo pasar todo el día sin hablarme, mientras yo revisaba mi teléfono cada dos minutos para ver si me había escrito