No conoces realmente a alguien hasta que le entregas tu vulnerabilidad y descubres qué hace con ella. Ahí entiendes quién sabe cuidar lo que le confías, quién lo respeta y quién lo convierte en un arma cuando deja de convenirle.
No había vivido esto de que mi hermana estuviera aquí en Dgo y no quedarnos platicando hasta noche, o riéndonos y que mi mamá nos regañara, porque ahora ya vivo en otra casa, algo triste, me da FOMO diría la chaviza