Si tienes la oportunidad de hacer feliz a alguien, hazlo. A veces las personas están luchando en silencio. Quizás, tu acto de bondad pueda hacer su día.
Cuando desaparece el apego emocional por alguien
te das cuenta de lo ordinario que era.
Solo era el amor que tú le ponías lo que lo hacía parecer especial.