Estaba con la mujer que siempre soñó, tres hijos, una vida tranquila. Todo en su lugar. Hasta que un día cualquiera, sin aviso, se fue. Un accidente, un segundo, y se acabó todo. Así de rápido se rompe la rutina. Así de frágil es la vida. Por eso no dejes nada para después. Porque a veces no hay después. Solo este rato… este día… este momento.
pensaba que era poco sociable porque me gusta estar sola, pero resulta que me gusta estar en paz y soy sociable cuando estoy con personas que me hacen sentir en paz.
No pasa absolutamente nada, muchachos. En septiembre, jugando con nuestra gente, VAMOS A LOGRAR EL OBJETIVO. A levantar la cabeza y a pensar en lo que viene. ❤️🇵🇾