Llegó el momento de confesar mi verdad: odio a los hombres extrovertidos, a los que son el alma de la fiesta, a los que siempre tienen algo que decir. El único requisito para que me enamore de uno es que solo hable cada diez minutos y en todo lugar pase desapercibido.
ser perro guía o policía tiene que ser horrible imagínate que toda tu especia vive tranquila y sin preocupaciones y de repente a ti por cojones te dan UN TRABAJO….