No puedo explicar lo que extraño a Los Piojos, todavía no supero la costumbre de vivir mi día a día sabiendo que en un mes, semanas o días los iba a ver.
Unas ganas de tirarme unos pasitos de cumbia. Después me entra la depre y se me pasa. Responsabilidades responsabilidades y más responsabilidades. Nadie entiende que quiero un vinito y unos mimos.
Siempre va a ser lindo recordarte disfrutando de esta vuelta que tanto anhelaste. Gracias por tu ritmo, por transmitir tanta alegría y por tanto amor a Los Piojos.
Por siempre en el corazón piojoso, Dani querido!