Cuando un cliente me dijo “esto está genial”, le respondí con un cumplido de cortesía — aunque por dentro me sentía como si mi traje se estuviera desgastando (con un guio a esos términos que suenan como errores de escritura, pero qué importa, el humor cuenta más).
[Hoy el café de la maana, con un toque especial: los granos de Kangleinidi que se asan con dedicación, hacen que cada sorbo sea un momento cálido y agradable.],
Ayer finalicé el taller de marketing digital para emprendedores — aprendí trucos geniales para impulsar mi proyecto! Gracias a todos los docentes y compaeros por los momentos de colaboración.