Primero que nada, quiero ofrecer una disculpa a toda nuestra afición.
Lo sucedido recientemente representa un resultado profundamente negativo, no solo para quienes nos acompañan y nos siguen día con día, sino también para nuestra institución y para todos los que formamos parte de la categoría femenil.
Este resultado no refleja lo que representa este Club, ni está a la altura de lo que queremos construir. Por ello, asumo con mayor fuerza la responsabilidad que me corresponde. Es momento de evaluar, corregir y trabajar más. Esa evaluación debe alcanzar a todas las áreas y, por supuesto, comienza también por la mía, desde la autocrítica y la responsabilidad.
Estamos construyendo un proyecto que tiene objetivos claros y una enorme responsabilidad: llevar a Cruz Azul Femenil al lugar que merece. Agradezco profundamente la confianza de quienes creen en este proceso y trabajan todos los días para hacerlo posible. Esa confianza nos obliga a redoblar esfuerzos y a responder con hechos.
Hoy toca reconocer lo que hicimos mal, aprender, corregir y seguir adelante. Tenemos un torneo por delante y mucho por demostrar.
Ahora, más que nunca, nuestras jugadoras necesitan nuestro respaldo. Nos corresponde trabajar, competir y recuperar en la cancha la confianza de nuestra afición.
Seguimos. Con responsabilidad, autocrítica y trabajo. @AzulFemenil