Lo insultaron. Le dijeron negro. Lo invitaron a pelear. Lo rodearon. Le pegaron entre 5. Lo filmaron. Festejaron. Se abrazaron. Escaparon. Se dividieron. Se limpiaron su sangre. Se cambiaron de ropa. Se sacaron una selfie. Sonrieron. Comieron hamburguesas. Acusaron a un inocente.
Argentinos y argentinas, es un placer comunicarles que lo que empezó como chiste se hizo realidad: NUESTRA PETICIÓN PARA QUE FRANCIA DEJE DE LLORAR SUPERÓ LA PETICIÓN DE FRANCIA PARA VOLVER A JUGAR LA FINAL, EL MUNDIAL DE FIRMAS ES NUESTRO 🇦🇷🥇