Si hoy te sientes medio perdido o sin ganas, no pasa nada. Hay días para correr y otros para descansar. Date permiso de bajar el ritmo. Escúchate, porque tu cuerpo y tu mente también necesitan pausas para recargar energías.
cada quien vive su duelo a su manera. Algunos se encierran en un cuarto para llorar, otros salen los fines de semana para reír, y algunos actúan como si nada, pero les duele como si todo. El duelo no se cuestiona, se vive, se acompaña, se respeta.