🇻🇪🇺🇲🚨 TREMENDO
Carla Angola se leyó todo el informe de la ONU sobre el aparato represivo del régimen
Y hasta yo que lo conozco me quedé asombrado
Todo lo q dice es cierto!
Tómese un minuto y escúchela
Para q entiendan la magnitud
🇻🇪 | MADURO CAPTURADO: En medio de las transmisiones de la televisión estatal venezolana empieza a verse el despliegue de "los motorizados": es una fuerza represiva integrada por "grupos paramilitares y paraestatales" con respaldo del chavismo para amedrentar a la población civil.
"The United States of America has successfully carried out a large scale strike against Venezuela and its leader, President Nicolas Maduro, who has been, along with his wife, captured and flown out of the Country. This operation was done in conjunction with U.S. Law Enforcement. Details to follow. There will be a News Conference today at 11 A.M., at Mar-a-Lago. Thank you for your attention to this matter! President DONALD J. TRUMP"
𝐃𝐢𝐬𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐉ø𝐫𝐠𝐞𝐧 𝐖𝐚𝐭𝐧𝐞 𝐅𝐫𝐲𝐝𝐧𝐞𝐬 - 𝐏𝐫𝐞𝐦𝐢𝐨 𝐍𝐨𝐛𝐞𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐏𝐚𝐳 2025
Sus Majestades,
Sus Altezas Reales,
Señora Machado, Premio Nobel de la Paz,
Excelencias,
Distinguidos invitados,
Señoras y señores:
Samantha Sofía Hernández, una adolescente de 16 años, fue secuestrada brutalmente el mes pasado por hombres enmascarados de las fuerzas de seguridad del régimen de Maduro. La sacaron de casa de sus abuelos.
No sabemos dónde está. Quizás esté con su padre, desaparecido en enero.
¿Su pecado?
Su hermano, soldado, se negó a seguir órdenes de cometer actos brutales contra la población.
Por eso, toda la familia debe ser castigada.
Juan Requesens fue obligado a mirar a la cámara.
Estaba de pie, en ropa interior, cubierto de heces.
Había “confesado” un golpe de Estado.
Pero no había pruebas.
Un día antes, había pronunciado una frase en el Parlamento:
«Yo me niego a rendirme.»
Alfredo Díaz, líder opositor, fue secuestrado en un autobús.
Arrojado a El Helicoide —la mayor cámara de tortura de América Latina.
Esta semana, se conoció su muerte. Otra vida perdida.
Otra víctima del régimen.
Estas historias no son únicas.
Esta es Venezuela.
Así trata el régimen a una hermana, a un estudiante, a un político.
Cualquiera que crea en decir la verdad en voz alta puede desaparecer.
Samantha, Juan y Alfredo no eran extremistas.
Eran venezolanos que soñaban con libertad, democracia y derechos.
Por eso les arrebataron la vida.
Este régimen ni siquiera perdona a sus niños.
Más de 200 menores fueron detenidos tras las elecciones de 2024.
Las Naciones Unidas documentaron:
Bolsas de plástico en sus cabezas.
Descargas eléctricas en los genitales.
Golpes que les impedían respirar.
Celdas heladas.
Agua contaminada.
Violencia sexual.
Gritos que nadie acudía a callar.
Un niño susurraba el nombre de su madre para que no creyera que estaba muerto.
Otro, de 16 años, regresó incapaz de abrazarla sin sentir dolor.
Mientras estamos aquí, en Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras.
No oyen discursos. Solo gritos.
Esto son crímenes de lesa humanidad.
Esto es el régimen de Nicolás Maduro.
Venezuela es hoy un Estado brutal.
Una élite armada e impune se enriquece mientras millones huyen o callan.
Niñas desaparecen.
Niños se convierten en mercancía.
Una cuarta parte del país ha huido.
Una de las crisis de refugiados más grandes del mundo.
Pero Venezuela no está sola.
El mundo también está en peligro.
Los autoritarismos avanzan.
Tenemos que preguntarnos:
¿Por qué nos cuesta tanto preservar la democracia?
Cuando la democracia pierde, ganan la guerra, el miedo y la violencia.
2024 fue el año con más elecciones… y cada vez menos libres y justas.
Incluso las democracias tradicionales están cediendo.
Los regímenes autoritarios comparten herramientas:
Cuba, Rusia, Irán, China, Hezbolá.
Le dan a Maduro armas, vigilancia y oxígeno económico.
Y sin embargo, en medio de esa oscuridad, hay quienes no se rinden.
Millones de venezolanos mantienen viva la llama de la democracia.
Hoy están aquí:
Edmundo González Urrutia, presidente electo.
Carlos, el poeta.
Claudia, la activista.
Pedro, el catedrático.
Ana Luisa, la enfermera.
Corina, la abuela.
Antonio, el político.
Y María Corina Machado.
La democracia es más que una forma de gobierno.
Es la base de la paz duradera.
Estudiantes, sindicatos, periodistas, ciudadanos…
Han marchado. Han hecho sonar cacerolas.
Han susurrado cuando no podían hablar.
Han dicho:
No luchamos por venganza. Luchamos por justicia.
Por la inviolabilidad del voto.
Por la democracia.
Por la paz.
Pero el mundo les dio la espalda.
Preferimos viejas narrativas.
Esa traición moral también tiene nombre.
Muchos critican desde lejos.
Esperan pureza moral en condiciones imposibles.
Olvidan que bajo dictadura no se elige entre el bien y el mal, sino entre lo difícil y lo imposible.
Eso no es realista.
Es injusto.
Es ignorancia de la historia.
María Corina Machado lo entendió.
Participó en diálogos, pero no en farsas.
Porque la paz sin justicia no es paz.
Y el diálogo sin verdad no es reconciliación.
Los estudios son claros:
Las democracias hacen menos probable la guerra.
Donde hay democracia, hay límites.
Donde no, reina la violencia.
El régimen de Maduro demuestra el peligro del autoritarismo:
Silencio, tortura, represión.
Amenazas a países vecinos.
Desestabilización regional.
La democracia no es un lujo.
No es un adorno.
Es trabajo arduo.
Es una obligación viva.
Y cuando alguien se niega a renunciar a la democracia,
también se niega a renunciar a la paz.
María Corina Machado lo ha demostrado.
Desde hace más de 20 años, con Súmate,
defendiendo el voto libre.
En 2024 fue elegida por la oposición.
El régimen bloqueó su candidatura.
Ella no se quebró.
Respaldó a Edmundo González.
Unió al movimiento.
Cientos de miles de ciudadanos documentaron el proceso.
Subieron actas. Las protegieron.
El pueblo había ganado.
El régimen falsificó los resultados.
Y respondió con violencia.
María Corina vivió en la clandestinidad.
No huyó.
Resistió.
Hoy recibe el Premio Nobel de la Paz
por su lucha incansable
por los derechos democráticos del pueblo venezolano
y por una transición pacífica y justa.
El movimiento venezolano ha usado todas las herramientas de la democracia.
No ha pedido invasiones.
Ha pedido atención.
Ha actuado con dignidad.
La movilización no violenta ha demostrado que puede cambiar regímenes.
Y María Corina Machado es uno de los ejemplos más extraordinarios de valentía civil en América Latina.
Este Nobel cumple los tres criterios de Alfred Nobel:
Unidad de movimientos diversos en un objetivo común.
Rechazo a la militarización y documentación de abusos.
Fraternidad democrática, base de la paz duradera.
Por eso, desde esta sala, decimos lo que más temen los autoritarios:
Su poder no es eterno.
Su violencia no vencerá.
Señor Maduro:
Debe aceptar los resultados y renunciar.
Debe allanar el camino hacia la democracia.
Porque esa es la voluntad del pueblo venezolano.
María Corina Machado y la oposición han encendido una llama
que ni la tortura, ni la mentira, ni el miedo podrán apagar.
Cuando se escriba la historia,
no serán los tiranos quienes figuren,
sino quienes resistieron:
Carl von Ossietzky.
Andréi Sájarov.
Nelson Mandela.
María Corina Machado.
Hoy la honramos a ella.
Y a todos los que esperan en la oscuridad.
A los detenidos.
A los torturados.
A los que no pierden la esperanza.
A los que aún susurran el lenguaje de la libertad.
Que nos escuchen.
Que sepan que no están solos.
Que la libertad se acerca.
Y que Venezuela volverá a ser una tierra de paz y democracia.
Que amanezca una nueva era.
Mi amigo, mi querido Juan Pablo…
Hoy, cuando se cumplen 2 meses de tu secuestro, quiero contarle a los venezolanos la entrega absoluta con la que te sumaste a nuestra campaña, a la gesta histórica que llevamos a cabo.
Juan Pablo, junto con otros líderes nacionales de diferentes sectores y partidos, se unió a nuestros recorridos por todo el país, acompañándonos pueblo por pueblo. Él y su familia estaban viviendo los momentos más duros, y aun así, dejaba el Zulia y llevaba su fuerza por toda Venezuela. Fue un enorme acto de amor, por Begoña, por sus hijos y por su país.
Juan Pablo hizo lo que hacen los héroes: darlo TODO por nuestra libertad.
Cuando el régimen arreció su represión y tuvimos que resguardarnos, Juan Pablo jamás dejó de trabajar un solo día. Cada día articulaba y organizaba, tenía decenas de reuniones, siempre avanzando. Conversábamos mucho, compartíamos reflexiones sobre nuestras familias, sobre lo que significa la responsabilidad que tiene nuestra generación con el destino de Venezuela.
La última vez que nos abrazamos fue el 9 de enero, cuando los venezolanos salimos a las calles a pesar de todas las amenazas y represiones del régimen. Juan Pablo estuvo ahí, al lado de cada ciudadano, firme, convencido de que hacemos lo correcto y de que vamos a ganar.
Sé que esté donde esté, su compromiso, su obsesión , es la Libertad de Venezuela, para transformarla en una gran nación, próspera y segura, que acogerá a nuestras familias y de la cual nuestros hijos se sentirán muy ORGULLOSOS DE SER VENEZOLANOS.