La dirección revisó a inicios de 1938 el caso de 173 prisioneros inválidos en prisión. 170 de ellos fueron fusilados: "ejecutamos a estas personas porque eran inválidas y no podían ser admitidas en los campos".
Hay algo tremendamente irónico en la inminente generalización de las imágenes generadas por IA en la publicidad. Partiendo de que su función es vender una realidad idealizada, que no existe, que las imágenes que presenta tampoco lo hagan ya es un fenómeno que me fascina.
@AguirianoMario@manutrill0 sino tratar de comprender que el desarrollo del capitalismo ha desplegado y madurado una serie de condiciones que en los años de Marx, Engels y Lenin no estaban del todo conformadas. La cuestión nacional es una de ellas
@AguirianoMario@manutrill0 La diferencia entre ellos y nosotros nos obliga a repensar consignas (muchas veces mal entendidas y descontextualizadas) que en el pasado eran entendibles para extraer de ellas su verdadera trascendencia revolucionaria. No podemos simplemente replicar el pasado,
@AguirianoMario@manutrill0 frialdad que necesita un análisis materialista y superar las doctrinas que nos han conducido a la situación que tenemos hoy.
@AguirianoMario@manutrill0 sufrimiento de miles de personas, todo lo contrario. Es el convencimiento de que no existe ninguna fórmula más allá que de la verdadera lucha revolucionaria que evite este y otros conflictos.
Mantener posiciones fallidas históricamente impide observar el proceso con la
Hoy he escuchado algo que creo que es muy cierto: vivimos en un mundo en el que las voces disidentes son ensombrecidas o —en el caso de que volverse imposibles de obviar— mistificadas, empañando por completo cualquiera que fuese el significado subversivo real de su obra
De las críticas capitalistas elaboradas por grandes empresas no busco más que un escapismo comodón, intrascendente pero gustoso. HiFi Rush por el contrario me pone de muy mala leche —a pesar de tener algunos puntos más o menos ingeniosos —.
Una pena, porque es bastante divertido
He terminado 'HiFi Rush' y me ha parecido terriblemente condescendiente con sus jugadores. Si bien es cierto que yo me esperaba la típica distopía tecnológica de empresa maligna, aderezada con humor tontorrón que sería el que ofrecería frescura a la propuesta, no suponía que
me encontraría ante el videojuego favorito de Sumar.
Durante todo el juego te bombardean con peroratas cansinísimas con que: ¡madre mía, está empresa arreglo el mundo y ahora ha sido cooptada por una malvada junta directiva! Tenemos que hacer algo