Ah, pero por qué tanta prisa?
Solo he de quitarle un momento de su tiempo nada más.~
*Canturreo el dragón negro. Pero sin impedirle el paso al otro dragón. Sin embargo, no se despegará de él tan fácilmente*
“No pretendo negarle ese derecho, señor.” Le hablaba con respeto a pesar de la desconfianza. Buscaba confirmación con la mirada, atento. La punta de su cola roza la tierra. “Pero me temo que he de interrumpirlo. Si no le importa, he de marchar.”
*El Alatreon continuaría con su acercamiento metódico y calculador. Balanceando la cola de lado a lado, quizá de forma seductora. No se podía estar seguro a menos de que el mismo dragón lo revelara*
Mhmm.~
Y por qué no?
Acaso no puedo apreciar un buen dragón cuando lo veo?~
Se pone a leer a su adversario. Las alas ligeramente abiertas mientras sus pisadas retroceden un poco, no por huir, sino para demostrar que cualquier cosa, estaba alerta.
“No creo que alguien que solo ‘observa’ ande de esa manera.” Se refiere al lento avanzar del Alatreon >
Oh, yo?
No, la verdad es que no. Solo estaba pasando por aquí, observando.~
*El dragón negro se detendría también. Analizando la situación antes de realizar cualquier cosa. Pero luego continuaría su acercamiento, está vez más lentamente que antes*
Detiene su andar con una pisada suave, sin voltearse. Las alas descansan suaves sobre sus costas luciendo ese azul purpurino de las membranas que brilla cuando la luz natural le daba. No hay expresión alguna en su rostro, pero no es enfado.
“¿Desea algo?”