Y es que llega el día en el que te das cuenta de que lo que pensabas que te gustaba, que te hacía sentir bien, donde te sentías segura, es solo una ilusión que hay que construir, y al tratar de empezar, cuestionas y te das cuenta de que nunca fue ahí
Existe demasiada luz y potencial en ti como para aferrarte a algo que no logra igualar tu magia —intentarlo esta bien, repensarlo y equivocarse también, pero aferrarte a algo que no te demuestra las ganas es dañarse—
Aprendí a no dejarme llevar por lo pasado, aprendí que habra almas que de verdad se entreguen, aprendí que nunca me había enamorado y fue lo desconocido lo que me alejó, triste pero iluminador, por primera vez fue bonito el dolor