El 29 de noviembre de 2026, antes de votar, acuérdate.
Acuérdate de lo imposible que es acceder a una vivienda.
Acuérdate del accidente de Adamuz.
Acuérdate de la gestión de la DANA, del volcán y del COVID.
Acuérdate de la invasión de Ceuta.
Acuérdate de lo difícil que es conseguir un contrato fijo.
Y, sobre todo, acuérdate de quién estaba al mando cuando todo esto ocurrió.
Porque las campañas duran semanas, los discursos se los lleva el viento y las promesas caducan.
Pero las consecuencias de las decisiones políticas las pagamos durante años.
El 29 de noviembre no te pido que prometas nada.
Solo que hagas memoria.