Cada octubre el mundo se tiñe de rosa para hablar sobre la prevención y el diagnóstico precoz del cáncer de mama. En Venezuela, sin embargo, el lazo rosa va acompañado de una profunda resiliencia. Hablar de este mes en nuestro país exige mirar más allá y viabilidad la compleja realidad de quienes transitan este diagnóstico.
Para cualquier paciente en Venezuela, la lucha contra el cáncer de mama no empieza únicamente en el plano médico, sino en la logística y el esfuerzo diario:
El desafío del diagnóstico a tiempo: Acceder a una mamografía o una ecografía mamaria requiere en muchos casos costear exámenes en el sector privado o esperar largos turnos en instituciones públicas con alta demanda.
El acceso a tratamientos: Completar los ciclos de quimioterapia, radioterapia o terapias dirigidas implica un peregrinaje constante.
En este octubre, que el color rosa sea un símbolo de solidaridad, conciencia y acompañamiento para cada paciente y sobreviviente en nuestro país.
Hoy debería estar cumpliendo años Fernando Albán. Tuve el privilegio de conocerlo y de compartir con él su lucha por la reivindicación del gremio de los abogados.
A Fernando lo asesinaron. Tuve la dolorosa responsabilidad de investigar su muerte desde la presidencia de la Comisión de Política Interior de la @AsambleaVE.
Hoy debería estar junto a su familia, celebrando la vida. Pero la suya le fue brutalmente arrebatada.
A la familia Albán, mi abrazo eterno.
La llamada “Ley contra el Odio”, ha traído consecuencias terribles para el país.
Esa ley debe ser derogada. Es inconstitucional desde su origen y ha servido para perseguir, censurar y encarcelar a quienes piensan distinto.
Incluso la @CIDH ha pedido expresamente su derogación y ha señalado que restringe indebidamente la libertad de expresión.
Una ley que vulnera derechos fundamentales no se reforma, se deroga.
Venezuela necesita libertad y Estado de Derecho.
Escuché con atención el discurso de Delcy Rodríguez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ojalá que la próxima vez que Venezuela ocupe ese podio lo haga un Presidente electo por los venezolanos, en elecciones libres, competitivas y verificables.
Para ello faltan condiciones esenciales: un CNE independiente, plenos derechos políticos, devolución de las tarjetas de los partidos, fin de las inhabilitaciones y garantías concretas con fechas.
Rodríguez habló de transformación democrática, elecciones, igualdad de condiciones, participación política y una impostergable reforma de la justicia. También dijo que durante demasiado tiempo el color partidista pesó más que nuestra condición de venezolanos. En efecto: durante años todo debía ser “rojo rojito”, incluso el pensamiento, so pena de perseguir a quienes nos empeñamos en defender una Venezuela multicolor.
En todo su discurso no mencionó ni una sola vez a Nicolás Maduro.
Ahora las palabras que se escucharon hoy en la ONU, deben tener correspondencia en los hechos. Que la próxima palabra la tengamos los venezolanos. Y que esa palabra sea el voto.
Agradecemos a @hrw, Human Rights Watch, por el encuentro sostenido con la Plataforma Unitaria Democrática y por el valioso intercambio sobre la situación de los derechos humanos y la justicia en Venezuela.
Por Human Rights Watch participaron Federico Borello, subdirector global; Juanita Goebertus, directora para las Américas; Juan Pappier, subdirector para las Américas; y Martina Rapido, investigadora de la organización.
Durante mi intervención abordé tres asuntos fundamentales para la recuperación del Estado de Derecho en Venezuela: la independencia del Tribunal Supremo de Justicia, la reconstrucción de un sistema de justicia autónomo e imparcial y la libertad plena de todos los presos políticos.
Venezuela necesita instituciones que garanticen derechos y justicia, y que ningún venezolano vuelva a ser perseguido por pensar distinto.
Desde Encuentro Ciudadano, celebramos la liberación del ex alcalde de Carora, Javier Oropeza (@Javieroropeza).
Ratificamos con firmeza que nunca debió estar privado de su libertad. Su detención fue una medida arbitraria e injusta que atentó contra sus derechos fundamentales y contra el trabajo democrático que ha realizado durante varios años.
Exigimos el cese de la persecución política y la libertad plena e incondicional para todos los presos políticos de Venezuela.
Encuentro Ciudadano juramenta 40 dirigentes en Achaguas Estado Apure, para fortalecer su estructura
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Delsa Solorzano advierte que designación de magistrados debe ser un proceso transparente.
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Más de 100 líderes de base de Encuentro Ciudadano fueron juramentados en Guasdualito, Estado Apure
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Lo ocurrido recientemente con los insultos misóginos contra MCM pone de manifiesto una realidad de la que hablamos muy poco: en Venezuela persisten la discriminación y la violencia contra las mujeres.
Las mujeres, en general, siguen enfrentando violencia y discriminación. Pero son tantos y tan graves los problemas que vive Venezuela que estos temas suelen quedar relegados ante lo urgente, aunque no por ello sean menos importantes.
En política también ocurre. Las presas políticas son la expresión más brutal, pero no la única. Hay partidos en los que a una mujer le cuesta mucho más que a un hombre alcanzar posiciones de liderazgo, aun cuando tenga los méritos.
Se nos juzga por nuestra apariencia, nuestra ropa, nuestro peso, nuestra estatura o nuestra edad antes que por nuestras ideas. Y desde medios del Estado se tilda a las mujeres de “locas”, “brutas”, “mensas”, “brujas” o “bonita pero bruta”, entre muchas otras barbaridades.
No se trata de etiquetas ni de banderas. Se trata de algo mucho más elemental: que ser mujer jamás signifique tener menos derechos, oportunidades o respeto, y que los DDHH de cada persona sean reconocidos y respetados por igual, sin distinciones.
No podemos seguir normalizándolo. La misoginia también es violencia y hay que enfrentarla.
He visto con indignación las expresiones vulgares y misóginas de un personaje de la política contra @MariaCorinaYA.
Las diferencias políticas se debaten con argumentos. Cuando se abandona el fondo para atacar a la persona, recurrimos a la vieja falacia ad hominem: intentar desacreditar a quien sostiene una posición en lugar de responder a sus ideas. Y cuando, además, se recurre a alusiones sexuales para descalificar a una mujer, se cruza un límite absolutamente inaceptable.
He dedicado buena parte de mi vida a defender DDHH y no guardaré silencio ante una agresión de esta naturaleza, piense como piense la mujer agredida y se llame como se llame.
La construcción de la democracia exige debate, argumentos y respeto. La vulgaridad nunca sustituye las razones.
Mi solidaridad con María Corina.
La OACNUDH (@OACNUDH) documentó que al menos siete partidos políticos en nuestro país, fueron objeto de intervenciones judiciales o enfrentaron obstáculos administrativos arbitrarios, permitiendo que sus direcciones quedaran bajo el control de personas sin el respaldo de la mayoría de sus militantes. Estas acciones vulneran derechos fundamentales como la libertad de asociación y la participación en los asuntos públicos.
Nuestro reconocimiento y agradecimiento a quienes hicieron esta documentación, por su compromiso con la verdad, la defensa de los derechos humanos y la preservación de la memoria de estos hechos. Su trabajo constituye un aporte fundamental para fortalecer la rendición de cuentas y la defensa de la democracia.
La democracia se protege cuando la verdad se documenta y los derechos se defienden.
https://t.co/oqQzDfGdpj
Hoy honramos nuestra bandera, ese simbolo que nos recuerda de dónde venimos, quiénes somos y todo lo que nos une como venezolanos.
En tiempos complejos, la bandera sigue representando la fortaleza de una ciudadanía que no deja de creer y de luchar por un mejor futuro.
Que sus colores nos inspiren a mantener viva la esperanza, la unidad y el orgullo de llevar a Venezuela en el corazón, sin importar dónde estemos 🇻🇪
Venezuela no puede seguir funcionando a punta de improvisación y emergencia permanente. Un Estado serio se prepara, protege y responde.
Pasan los días y parte del país empieza a hablar de otras cosas. Es inevitable. Pero para miles de venezolanos el terremoto todavía no ha terminado. Muchos siguen sin hogar. Otros siguen esperando respuestas. Demasiadas familias siguen intentando entender cómo volver a empezar después de haber perdido el esfuerzo de toda una vida.
La solidaridad de los venezolanos ha sido extraordinaria y nos honra como sociedad. Pero la solidaridad no puede sustituir indefinidamente aquello que corresponde garantizar a las instituciones.
La reconstrucción exige planificación, coordinación, transparencia y capacidad de respuesta. Exige instituciones capaces de anticiparse, responder y rendir cuentas.
Y exige también algo más: la capacidad de reconocer errores para corregirlos.
Las tragedias naturales son inevitables. La improvisación institucional no debería serlo.
La crítica no retrasa la reconstrucción. La negación de los errores sí.
(Foto: Federico Parra)