Siempre nos alcanza para comprar los últimos 10 minutos del partido muchachos vamos a tener que coordinar la vaquita con más tiempo para la próxima, no puede ser
Me destruye pensar que este llanto desconsolado fue el desahogo por haber sentido durante más de 80 minutos que era su último partido en un Mundial, en octavos contra Egipto. Por suerte el fútbol esta vez no fue tan desgraciado con él
Lautaro festejando con el gesto de sacarse las malas energías, y después hay gente que cree que nos pueden hacer brujería, cuando el argentino promedio vive entre cábalas, limpiezas y rituales para sacar cualquier mufa, ni en nos van ganar