@arilijalad Cuando van a a entender que el Poder judicial tiene que dejar de ser como tal y ser un servicio público electo por la voluntad popular, asi es imposible construir un país justo !!!
El 19 de septiembre de 1903, el genocida rey Leopoldo II de Bélgica emitió una declaración oficial en la que negaba las acusaciones de crueldad y abusos en el Congo, exigiendo a los paises que no interfirieran en la administración de su "territorio privado".
Este Hitler del que no se habla, quizás porque sus víctimas fueron negras africanas y no europeas, convirtió el Congo en una “empresa privada”, una colonia personal, donde estableció un régimen del terror de 24 horas de esclavitud para saquear todo el caucho y el marfil del pais, a los esclavos que no cumplian con su cuota diaria de cosecha, se les cortaba las manos.
Estados Unidos, fue uno de los primeros aliados del reinado de terror de Leopoldo II en el Congo, de hecho, 7 meses antes del infame congreso de Berlín, Estados Unidos ya había reconocido la propiedad de Leopoldo II sobre el territorio.
Leopoldo II construyó palacios con todo lo robado al Congo (como el actual Palacio de la Justicia de Bruselas) e incluso creó zoos humanos y secuestró como mascotas domésticas a los nativos congoleños a los que esclavizaba.
Se estima que este genocida colonialista belga asesinó al menos a 10 millones de personas, al 50% de la población, en apenas 20 años, uno de los genocidios más brutales de la historia.
Gazze'de bir çocuk işgalci İsrail tarafından şehit edilen annesinin mezarına sarılarak teselli oluyor.. Zulmü paylaşarak dünyaya yay.
#GazaUnderAttack#HumanityForGaza
Si Israel y EEUU están pidiendo que se reconozca la soberania Argentina sobre las islas Malvinas, es porque Argentina no va a ser más de los argentinos.
Gaza was bombed today with these massive bombs. Entire residential neighborhoods are being destroyed of what remains of the neighborhoods within just 30% of Gaza’s total area.
This is a real genocide, yet the Western media calls it a “ceasefire.”
Please, talk about Gaza. Please don’t let Gaza be forgotten.
Dos infancias, un solo imperio.
En 1930, en la Indonesia colonial, la cámara no capturó ternura. Capturó una jerarquía.
Un niño holandés rubio, vestido de blanco, sonríe y toca los cestos. Al lado, un niño indonesio descalzo, con el yugo cargado y la mirada seca, sostiene el peso real de la escena. Uno habita el juego. El otro habita el trabajo.
Estos cuerpos revelan la formación colonial: el pequeño amo aprende a mirar sin ver; el pequeño siervo aprende a cargar sin preguntar. El ocio del primero se sostiene sobre el trabajo infantil del segundo. No hay inocencia neutral: hay una economía que ya decidió quién puede ser niño y quién debe ser fuerza de trabajo.
Dos niños.
Uno ríe.
El otro carga.
Y el imperio sigue prefiriendo que no se note. #Colonialismo #Historia #Indonesia
Un 3 de agosto de 1936, en los Juegos Olímpicos de la Alemania nazi, el atleta negro Jesse Owens vencía a la "raza aria" delante de las narices del propio Hitler, ganando el oro en salto de longitud, quedando por encima del nazi alemán.
A su llegada a EEUU, Roosevelt se negó a recibirle en la Casa Blanca y ni siquiera le felicitó por telegrama, una humillación a la que el propio Owens llegó a decir que hasta Hitler tuvo mejor trato con él que el que le dio EEUU.
Owens lejos de ser glorificado por EEUU, después de ganar el oro, tuvo que seguir trabajando en una gasolinera y una lavandería para subsistir, siguió sufriendo el racismo y la segregación racial de EEUU hasta arruinarse, ni ganando medallas de oro olímpicas se le respetó en el "sueño americano".
El tarado que tenemos de Presidente usó una exponencial para calcular un índice de 91 años. Mirá si será bruto que no ponderó ni estacionalidad, ni contextos, ni distorsiones. Y los pelotudos que no aprobaron matemática del secundario lo festejan.
LAS PRUEBAS DE QUE MILEI Y SUS TROLLS FABRICARON LA “CAMPAÑA ANTIARGENTINA”
La campaña no apareció espontáneamente después de la final. El mecanismo comenzó desde el primer partido del Mundial dentro del propio ecosistema digital que Milei legitima y amplifica.
La cuenta libertaria @altashanta publicó: “¿Qué pasó, negrito? Se ve que Allah no quiso”, junto con una imagen que representaba a un jugador argentino asesinando a un argelino.
Agustín Romo, jefe del bloque bonaerense de La Libertad Avanza y hombre de Santiago Caputo, no condenó la provocación: la amplificó calificándola como “probablemente el mejor tuit de la historia”.
Otra cuenta del mismo ecosistema, @nosoypitti, reconoció abiertamente lo que estaba sucediendo: “Cómo se siente la vida ahora que se muestran nuestros tweets racistas traducidos a todo el mundo”.
Esa frase revela el mecanismo: sabían que sus provocaciones racistas estaban siendo traducidas, exportadas y mostradas internacionalmente como si representaran a todos los argentinos.
No eran solamente trolls anónimos. El propio Santiago Caputo escribió: “Qué piedra se volvió ser negro”. Y @Trumperizar, otra cuenta habitualmente amplificada por Milei, publicó: “Tuvieron que importar africanos para volver a ser campeones del mundo al igual que Francia. Orgulloso de mi Selección 100% argentina”.
Así fabricaron el detonante desde la Argentina.
Después aparecieron las tres enormes semillas amplificadoras que detectamos en Inglaterra:
Piers Morgan, con 8,9 millones de seguidores, presentó a los argentinos como “derrotados sin clase”, recurrió nuevamente a Malvinas como agravio y luego calificó al equipo como una “vergüenza para el fútbol”.
talkSPORT, con 2,4 millones, difundió que “Argentina arriesga una sanción de la FIFA”.
The Sun, con 2 millones, repitió expresiones como “vergonzosos”, “despreciables”, “violentos” y “malos perdedores”.
Entre las tres semillas superaban los 13,3 millones de seguidores. Desde allí, miles de cuentas repitieron las mismas palabras y el algoritmo convirtió provocaciones puntuales en una aparente condena mundial.
Entonces comenzó la segunda parte de la operación.
Romo tomó la reacción internacional que su propio espacio había provocado y escribió que los extranjeros venían a “bardearnos”, que había que quitarles la salud y la educación públicas, deportar a quienes estuvieran ilegalmente y “ser malos de verdad”.
Finalmente, Milei afirmó que “nos tienen celos” y presentó como una agresión contra toda la Nación el repudio causado por el racismo de su propio gobierno, sus dirigentes y sus trolls.
Pero el análisis de Julián Macías Tovar sobre 107 millones de publicaciones desmontó el engaño: la conversación negativa sobre la Argentina aumentó apenas un 1,5 %, se concentró principalmente en X y no representó lo que sucedía en el conjunto de las redes. En Instagram y TikTok las menciones positivas más que duplicaban a las negativas.
No existía un planeta unido contra nuestro pueblo.
Existía una burbuja de odio fabricada en X:
Los trolls de Milei provocaron.
Sus funcionarios los celebraron y amplificaron.
Las traducciones exportaron el racismo.
Las tres semillas británicas lo difundieron entre más de 13,3 millones de seguidores.
El algoritmo enfrentó a los pueblos.
Y el Gobierno utilizó la reacción para fabricar nacionalismo, xenofobia y políticas contra los extranjeros.
Milei no fue víctima de la campaña antiargentina.
Fue su responsable directo, político y de primera mano.