hay un tipo de tristeza que no te hace llorar, es como una pena que te vacía por dentro y te deja pensando en todo y en nada a la vez, como si ya no fueras tú, como si te hubieran robado una parte del alma.
a mí me enseñaron a no traicionar a quien me abrió las puertas de su casa y me invitó a sentarme con su familia. Tener diferencias es una cosa, ser traidor y malagradecido es otra.
mi verdadero “open eyes” de este año ha sido dejar de apoyar gente que no es recíproca. Si me dan ausencia, doy ausencia, la indiferencia, la devuelvo; si están, yo estoy; si me dan confianza, soy leal… recíproco todo, desde el amor hasta el desinterés.
Que rico sentirse amada por un hombre masculino, carinoso, atento, detallista, que huele rico, que te hace bajar tu energía masculina porque él se encarga de todo....
aunque sepa que yo puedo con todo.