"Durante años me han dicho que, si necesito más espacio, pague dos asientos. Hoy he pagado dos. Ahora que os falta uno, también está mal que quiera utilizar lo que he pagado."
Un pasajero dijo que era egoísta mantener un asiento libre mientras había gente esperando. Otro respondió que lo realmente extraño era criticarle primero por ocupar demasiado espacio y después criticarle por pagar para tenerlo.
Ese día quedó clara una contradicción: algunas personas te piden que soluciones un problema por tu cuenta, pero cuando la solución deja de beneficiarles, también encuentran motivos para juzgarte.
Si ocupa parte del asiento de otro, está mal.
Si paga dos y quiere conservarlos, también.
Entonces, ¿qué se supone que debería hacer?