Leído por ahí:
Lo malo de la buena reputación es que cuesta mucho conseguirla, mucho más conservarla toda la vida, y es casi imposible preservarla después de muerto.
Leído por ahí:
dicen que el dinero no da la felicidad, y debe ser cierto, me imagino. Pero con dinero se puede comprar gambas y caviar y, que yo sepa, nadie llora mientras devora un buen plato de gambas con caviar.