@IglesiasAgarcia Porque es un psicópata. Ojalá acabe en la cárcel. Desde allí va a tener tiempo libre para escribir cartas de amor a su mujer en Yeserías.
@AleixandreMerlo El ínclito García Montero, para deshonra del Instituto Cervantes, plagia malamente a un poeta que en un arrebato ha querido suplantar e ideologizar, pero no puede. ¡Vicente Aleixandre, afortunadamente, es libre!
Ayer, García Montero, utilizaba, sin comillas ni cursivas, los versos del poema «En la plaza» de Aleixandre para redactar su columna; un poeta del que, por cierto, nunca quiso acordarse cuando se luchaba por salvar su casa. El oportunismo político le ha hecho, ahora, «recordar».
TRAS LAS HUELLAS DE VICENTE
Enero de 1940: Aleixandre se muda con su familia a esta casa de la avda. de la Reina Victoria, donde fallecería su padre el 9 de marzo. A principios de julio regresó definitivamente a Velintonia. Ayer llamamos por primera vez a su puerta. Continuará.
@AleixandreMerlo ¡Qué tiempos aquellos en que la gente se citaba para hablar de cosas importantes, en que la gente se desnudaba en una carta, en que la voz humana y la presencia eran importantes! El móvil, hoy en día, es una arma de destrucción masiva, de subyugación deshumanizadora.
Hoy Madrid es un enorme cementerio de lugares emblemáticos vinculados a Vicente Aleixandre y, en especial, a su generación. Durante muchos años nuestro poeta acudió a las tertulias postacadémicas de los jueves en el mítico, pero hoy difunto, café Lion de la calle de Alcalá 59.
Mañana a las 19.00 horas, en la Biblioteca Iván Vargas de Madrid, Miguel Hernández y Vicente Aleixandre volverán a encontrarse con motivo de la publicación por @AkalEditor de la magnífica biografía de @MarioAmoros1973 «Un poeta en la historia. Vida de Miguel Hernández».
Fernando VII,Carta a Napoleón desde Valençay: “Mi mayor deseo es ser hijo adoptivo de su majestad, el emperador nuestro soberano. Yo me creo merecedor de esta adopción que verdaderamente haría la felicidad de mi vida, tanto por mi amor y afecto a la sagrada persona de su (sigue)
RECUPERAR LA LUZ DE VELINTONIA
¿Volverá a iluminar esta lámpara, con la misma luz, el gabinete de Velintonia, antesala de la mítica biblioteca de nuestro poeta?
Entre las pocas pertenencias que llevaba consigo Miguel Hernández cuando le detuvieron y le interrogaron en el puesto de Rosal de la Frontera, el 4 de mayo de 1939, se encontraba el valioso ejemplar dedicado de «La destrucción o el amor» (hoy perdido) y una carta de su amigo.