me rompo la cabeza tratando de entender, justificar las malas actitudes que la gente tiene conmigo, rompo mi corazón esperando el mismo trato que doy; la realidad es que los otros no actúan como yo, mi gran error es siempre creer que todos harían lo mismo que yo haría por ellos.
Pensé que estaba mejorando, honestamente lo hice, pero ahora estoy acostado en la cama tratando de averiguar que me pasa y por qué nunca soy suficiente.