Entonces caso cerrado señoría. Al ser tuya y gustarte mi culo, como con tu ropa lo enseño seguro, tú ropa es mía y tú eres mío y no hay discusión que valga.
Ahí el aliciente está claro, vas con medio culo fuera, que, al llever mi ropa, se convierte automáticamente en MÍ culo. Y obviamente no me quejaré de algo que es mío
Gracias, de verdad.
—coge los demás papeles y sonríe con amabilidad y cariño. —
Sois muy buenos con nosotros, espero que no tenga que hacer y darte más trabajo. Nos vemos.
-Le escribe cada paso a dar, tomar cítricos que le gusten, cada horario de cada medicina al pie de la letra y sobretodo cosas que ayuden a mejorar y fortalecer las defensas.-
Listo.
-Se lo da.-
Si te encuentras mal algún día de estos, solo dilo, Astrid.
—Tomo las recetas tras la revisión y la obscultacion. —
Comer como, bueno estos dos días no mucho por los mocos y eso, pero algo siempre como.
—explico e intento retener lo que le decía.—
Me lo puedes escribir todo es que se que se me va a olvidar algo
Hasta dónde veo, estás saludable, has ganado un poco de peso y se te ve bien. Pero por ahora es importante recuperarte. Y no me pidas perdón.
-Le extiende varias recetas.-
Una de cada, cada ocho horas, y sobretodo vitamina c. Toma cítricos. Te fortalecerá las defensas.
Bueno es que nunca he estado embarazada y mala... Y por eso... Perdón.
Si, bueno he estado de reposo y se que tengo que estarlo. Y no hago grandes cosas pero estar en la cama todo el día me aburre, pero si me recupero antes... Lo haré.
Eso se da por supuesto. Aunque en tu estado, no debes sobre esforzarte. No te mandaré reposo, porque ya he oído que eres terca. Pero si que tendrás que actuar sabiendo tus límites.
Estamos bien pero... Como estando embarazada no te puedes tomar muchas cosas... Cuando tienes fiebre o estás mala... Es complicado asique estamos en urgencias.
Y pensar que en unos meses tendré en brazos a dos... Eres la personita más hermosa que he visto nunca, y aunque nos acabamos de conocer, te adoro, pequeña.