En El Salvador solo les importó los DDHH cuando Bukele decidió poner fin al crimen.
En Argentina solo les importó la inflación y la pobreza cuando llegó Milei a acabar con ella.
En Venezuela solo les importó el derecho internacional cuando capturaron a Maduro
El socialismo es un cáncer y una enfermedad del alma.
Te despiertas.
Lees a una persona colgar una nómina de 8000 brutos que el estado roba y le quedan 4000 netos.
Vas a comentarios y ves mucha gente diciendo… “si yo cobrase 4k me daría igual que me quitasen otros 4k”.
Sonríes.
Estás en Españita.
Acabo de ver este video de Víctor ( @wallstwolverine ) sobre los pensionistas y las pensiones.
Suscribo todas y cada una de las palabras que dice, por suerte cada vez veo más malestar generalizado y esto pronto puede cambiar.
Tienes que soltar estos factos también por Twitter.
El socialismo es una enfermedad del alma aberrante. La combinación de profunda envidia, fatal arrogancia e ignorancia en temas de economía en la frase resulta espeluznante.
D..S proteja a los españoles de éste depredador de riqueza...
VLLC !!!
CC: @IdiazAyuso@Santi_ABASCAL
Voy a compartir con vosotros algunas reflexiones porque me da mucha pena que España se esté convirtiendo en un país inseguro.
Creo que es hora de luchar contra la narrativa de que todo el que esté en contra de la inmigración ilegal es un racista. Creo que esta narrativa es un invento dialéctico de quien gobierna para justificar otro tipos de intereses que tienen. No permiten la inmigración ilegal por solidaridad, lo hacen porque saben que estos inmigrantes si son regularizados votarán a favor de quienes les legalizaron. Los políticos sólo se sirven a sí mismos, casi siempre ha sido así.
Yo tengo la suerte de pasar mucho tiempo en Japón y este es un país que sólo regulariza o nacionaliza a quien aprende perfectamente el idioma, tiene un trabajo y comparte los valores del país. Además, el inmigrante que comete el más pequeño de los delitos es deportado y no puede volver jamás al país. Adicionalmente, los castigos por delinquir son muy duros para los propios locales y los derechos de los delincuentes están en un segundo plano en comparación a los intereses de la población general y eso desincentiva más todavía que la delincuencia suceda.
¿El resultado? Es UN PLACER caminar por las calles de cualquier ciudad de Japón y saber que es casi imposible que te pueda pasar nada malo. En la mayoría de países de Asia es lo mismo.
Las deportaciones de inmigrantes ilegales y delincuentes son necesarias. No es racismo, es una cuestión de proteger la prosperidad del país. Es evidente que la mayoría de personas inmigrantes son buenas personas, pero si el país al que llegan no tiene la capacidad de ofrecerles una vida digna y se ven obligados a vivir de forma marginal, es natural que algunos de ellos decidan delinquir y esto causa inseguridad.
Además, si sabes algo de la naturaleza humana, sabrás que las personas se adaptan al entorno. Todas las personas que viven en entornos de delincuencia tienden a tener más probabilidades de convertirse en delincuentes ellos mismos (sean o no inmigrantes). Es por esto que un mundo ideal la delincuencia se mata de raiz muy temprano con consecuencias severas para que esta no se extienda.
La inseguridad es una espiral de marginalidad y decadencia que acaba llevando a un país a la peor de las situaciones. Otra consecuencia de esta es que la gente de mayor valor no inmigra o se queda a vivir en un país inseguro. Son estos quienes generan el trabajo que permite a la población tener una vida digna. La ausencia de trabajo es garantía de problemas.
Es por esto que los castigos por delinquir deberían ser más severos (para todos) y debería haber un menor esfuerzo en proteger los derechos de los delincuentes. Básicamente el sistema no funciona si existe la reincidencia. Por otro lado, obligar a trabajar a los presos no puede ser una falta contra los derechos humanos… Hay un refrán que lo dice: “El trabajo dignifica”. Hacer pagar a la población los costes de mantenimiento de los presos que ya hirieron el país previamente en lugar de intentar que ellos generen valor para reparar el daño causado son los ideales de la misma gente que está creando la espiral de decadencia en un primer lugar.
Por otro lado, un país que acepta inmigración marginal debe como mínimo tener la capacidad de absorver dicha inmigración y ofrecerle una vida digna. España con una deuda gigantesca debido a la mala gestión de los políticos y un paro estructural de más del 20% no es un país que esté en las condiciones de ayudar a nadie.
Están emigrando anualmente cientos de miles de Españoles jóvenes a otros países mientras que al mismo tiempo llegan inmigrantes de otros países con o sin intención de integrarse y la población general crece. Esto no luce bien a largo plazo si se pretende preservar la cultura de España.
Por último, no me gustaría que se malintenpreten mis comentarios. La inmigración no es mala, la inmigración es muy buena cuando la gente que llega tiene algún talento, intención de integrarse y medios para sostener su vida.
El 78% de los detenidos en Barcelona durante el pasado año eran extranjeros y el 50% de los presos en Cataluña son extranjeros a pesar de ser solo el 17% de la población.
La Agencia Tributaria está en cifras récord de recaudación tributaria y te salen a decir que todavía es necesario que se paguen más impuestos.
Para ellos tú siempre ganas demasiado y ellos gastan muy poco. Son insaciables.