Cuenta Oficial la Logia LUZ DEL AUSTRO N°18, bajo el Registro de la Gran Logia del Ecuador. Ritual Moderno de la Masonería Libre de Escocia de San Juan.
Un Masón no necesita descalificar a otros para justificar sus actos.
La Luz es conducta, no discurso; fraternidad en actos, no en consignas.
La soberbia divide, la humildad construye.
Buscar la Verdad es un camino de vida, no una meta que alguien pueda declararse propietario.
La Masonería nació para formar hombres que se dominen a sí mismos.
Escocia conservó tradición.
Irlanda preservó espíritu.
Inglaterra organizó estructura.
De Logias iluminadas por velas surgió la fraternidad más influyente de occidente. La Masonería no hace ruido, es permanente.
La Masonería no promete riqueza ni poder. Convierte al hombre en dueño de sí.
El Iniciado aprende disciplina, silencio, honor y trabajo.
El sillar tosco no se transforma mirándose en el espejo. Se transforma aplicando las herramientas bajo los Tres Grandes Principios.
Valora al Hermano antes de necesitarlo, porque la amistad verdadera se reconoce en los días ordinarios y se confirma en los días difíciles. Quien sólo aparece cuando existe utilidad, es un conocido. Quien permanece cuando no obtiene nada, ése es un Hermano. @GLE_ECU@AustroLuz
El Sol no obliga ver la verdad, solo la ilumina.
La Luz no transforma al hombre por sí sola; el debe abandonar su ignorancia, orgullo, ambición y falsa certeza.
El conocimiento no es ver más, sino vivir conforme a la Verdad.
La Luz exige disciplina, rectitud y trabajo interior
Templanza no es apagar el fuego interior, sino aprender a gobernarlo.
El hombre dominado por la ira, orgullo o deseo parece fuerte, pero es un esclavo de sí mismo.
El fuerte permanece sereno cuando todos pierden el equilibrio.
Quien gobierna sus pasiones, gobierna su destino.
Una Logia es como una nave en el mar. No permanece firme por la fuerza de la tormenta, sino por la disciplina de quienes la conducen.
Así como las estrellas guían al navegante, los principios eternos guían al Masón. El peligro para la nave no es el océano, sino olvidar el rumbo.
La República, enseña que una sociedad justa nace de un alma ordenada.
La Masonería Libre conserva el legado: la Sabiduría dirige, la Fortaleza sostiene, la Templanza modera y la Justicia perfecciona al hombre.
Edificamos hombres rectos, libres y virtuosos, no solo templos.
La Hidra de Lerna no es solo un mito; habita en el hombre y representa una pasión sin dominio: soberbia, ira, ambición, vanidad, etc.
La Masonería Libre enseña que la batalla del iniciado es interna. Quien no domina su hidra termina siendo esclavo de ella.
Kilwinning No. 0 es una raíz y espíritu del espíritu del Antiguo Gremio, preservó:
Tradición ritual;
Estructura gremial; y,
Disciplina del Oficio.
Antes de 1717, ya existía Orden, Fraternidad y Trabajo.
La Masonería no nació como espectáculo. Nació para formar carácter.
La Masonería no perfecciona al hombre por pertenecer a ella; le entrega herramientas morales para edificarse con disciplina y trabajo interior.
Amor Fraternal, Alivio y Verdad deben reflejarse en la vida diaria.
La enseñanza masónica está en el carácter, rectitud y servicio.
En 1712, la irlandesa Elizabeth St. Leger descubrió accidentalmente una reunión masónica secreta.
Al ser descubierta, ocurrió algo inesperado:
Fue iniciada.
Así nació la historia de “The Lady Freemason”, considerada la primera mujer masona documentada de Irlanda.
En 1712, la irlandesa Elizabeth St. Leger descubrió accidentalmente una reunión masónica secreta.
Al ser descubierta, ocurrió algo inesperado:
Fue iniciada.
Así nació la historia de “The Lady Freemason”, considerada la primera mujer masona documentada de Irlanda.
William Schaw no sólo ordenó Logias, organizó el Oficio.
Los Estatutos de 1598-99 establecieron disciplina, supervisión y método.
Antes había masones, después de SCHAW un sistema.
La Masonería Libre no sobrevive por improvisación, sino por: Orden, Transmisión y autoridad.
La Masonería transforma al hombre mediante un método.
El A.E. ingresa al Oficio para aprender a gobernar su conducta conforme la rectitud, el deber y la verdad.
Donde el Ritual pierde solemnidad, el método desaparece; y donde el método desaparece, el Oficio se degrada.
Cada reunión es una oportunidad para aprender, reflexionar y crecer.
La Masonería ha transmitido sabiduría entre generaciones.
El A.E. descubre la Luz.
El C. del O. profundiza.
El M.M. enseña y guía.
Perseveremos en la virtud, el conocimiento y la construcción interior.
Justicia no es favorecer al fuerte ni complacer al débil. Es dar a cada uno lo que corresponde en rectitud y deber.
El justo no actúa por interés, pasión o conveniencia.
Sin Justicia, la autoridad degenera en abuso; y sin rectitud, ningún juicio puede sostenerse con honor.
No toda oscuridad se vence con fuerza. Algunas se vencen con Luz.
La verdadera obra comienza cuando el hombre aprende a gobernarse a sí mismo.
La Escuadra corrige. El Compás limita. La virtud edifica.
Construir el Templo Interior exige disciplina, verdad y carácter.
La Fortaleza consiste en permanecer firme cuando el deber exige constancia.
Fuerte no es el que domina a otros, sino que domina el temor, la adversidad y sus propias debilidades.
Sostiene al hombre recto cuando la comodidad, la presión o el miedo intentan desviarlo de su deber.
La Escuadra corrige actos con rectitud y el Compás contiene excesos con disciplina interior.
Sin ⚖️, la obra se desvía.
Sin límites, el hombre se pierde.
La verdadera construcción comienza cuando equilibramos ambos principios: obrar con rectitud y vivir con dominio de sí mismo.