Si el ruido te alcanza,
mis latidos saben escucharte.
Aquí tienes un abrazo sin preguntas…
y unas palabras
que sabrán mirarte
cuando necesites ser leído.
Hoy me dijeron: "Eres ese tipo de persona que: abraza mientras se desangra,
sonríe mientras se rompe,
y se queda… aunque ya no haya refugio."
Lloré, lloré mucho.
Sigo llorando.