Tan rápido que pasa el tiempo ya son 9 años sin ver a mi tía, gracias por siempre hacerme saber que fui su favorita como usted también lo fue para mí y dejarme acompañarla sentada en su sala a platicar o escuchar la radio juntas.
Hace años inicie un escrito donde expuse cada recuerdo de mi corazón, hoy Aida me da la pauta, ese mismo sentimiento que tuve al leer algunos de sus versos es el que deseo en mis lectores.
Llegó a mí una llamada, tomaban mi nombre... Debía dar mi consentimiento y a los pocos minutos de hablar con la persona decia: esta es una cárcel federal, se te acabó el tiempo, entonces empecé a escuchar esa frase cada 15 días...