hay días que me duelen hasta las cosas que creía superadas y me hacen darme cuenta que a lo mejor el dolor nunca se va, solamente lo empujas a un rincón de tu mente y tratas de hacer espacio para otras cosas pero si lo buscas, en el fondo, siempre está.
Los jangueos no me llaman la atención para nada, ya esa etapa la pase, ahora solo acepto invitaciónes a un spot con poca gente, donde se pueda dar uno un buen trago y hablar sin mucho revolu.