Hoy entendí que Sabina nunca contaba noches.
contaba cuánto tarda el corazón en aceptar una ausencia. Yo apenas voy por la 365 de las 500 que él prometió y todavía vuelvo a encontrarte en sueños como si el amor no supiera que hace un año tuvo que aprender a despedirse de ti.
Aún que tu despedida fue en verano, mi cama desde entonces, vive un invierno permanente sin ti, porque tú más que nadie sabes que nunca existió un invierno entre nosotros y hoy que es frío y no estás. Necesito de ese fuego que me das
Y tu cepillo? Sabes que tu cabello no necesitaba mucho, bastaba pasarle la mano y lucía hermoso, no era necesario tantos cabellos en el… pero hoy lo conservo porque es lo único que me quedó de ti
Hoy mi departamento sigue abierto, con la misma llave que tú tienes, para que, por si decides volver, las puertas están abiertas para ti. Aún te espero ansioso
Hoy después de una infinidad de noches sin ti, mi almohada aún me susurra tu nombre en la madrugada, aun me sopla el viento del olor de tu aceite que nunca entendí para que usabas todas las noches pero que sigue intacto en el lugar donde tú lo dejaste por última vez.
Hoy me volví a conectar conmigo, recordé que me gusta la poesía y arder de sentimiento por todo y para todo, sentir lo que vivo y no solo ser una persona polarizada que vive con lo que la vida le da. Hoy vuelvo a sentir la vida y los placeres que me da