Tapia intenta operar burdamente contra River por la despedida de Messi.
Intenta desligarse del desastre en el Monumental: mintió sobre las fechas de la pantalla LED, no se hace cargo de la productora que contrató y sobrevendió la cancha.
River anunció el desmontaje de la pantalla el 8/7/2026, mientras que la AFA confirmó el partido ante Benín y la presencia de Messi recién el 15/9, dos meses y una semana después.
Las fechas desmienten el relato de Tapia y dejan en evidencia el intento de responsabilizar a River.
Solo te cambiabas en el contenedor Salas. Después entrenabas normal y cobrabas en tiempo y forma. No te quieras hacer la víctima. En tu vida vas a vestir una camiseta tan grande como la de River. Agradecele a la vida haber jugado acá.
El que sufrió fue el hincha en ir a verte jugar a la pelota.
Ser campeón del mundo te da gloria, no fueros. Quien cree que por un logro con la Selección Argentina va a ser aplaudido cada vez que juega de visitante, lamento decirle que le falta cancha: ningún hincha de verdad pone a la Argentina por encima de su club.
A Ángel Di María no lo insultan por jugar en Central ni por ser del interior. Es más: lo aplaudieron en muchos estadios, hasta que las “ayudas” empezaron a ser cada vez más evidentes.
Hoy lo insultan porque, en un fútbol cada vez más manchado, eligió jugar ese juego, aceptar los regalos del poder y ser la cara visible de un título de escritorio, posando con un trofeo inventado, arriba de una traffic un jueves al mediodía.
No es federalismo. No es ingratitud. Son los hechos. Y el fútbol argentino tiene memoria corta, pero mientras dura, no perdona.
Durante años aplaudieron a Maradona por sacarse fotos con los peores dictadores.
Messi pisa la Casa Blanca y de repente descubrieron la moral.
Argentina, un país.
Podés estar o no de acuerdo con el Gobierno; pero la falta de respeto de la oposición en el Congreso, no es contra el Presidente; es contra los argentinos que lo eligieron de manera democrática.
Atrasan mil años, estas bestias.