No dimensionamos que el 4 de julio hicieron un show para celebrar la independencia de EEUU y no lo hicieron con nuestra independencia. No es posible que los tipos que nos gobiernan amen más otra bandera que la propia. Es hora de que entiendan que no es normal. Si aman otros países, tómensela y déjennos ser felices!
Esto deja una pregunta: qué hacemos cuando empiezan a faltar quienes sostuvieron tanto la memoria colectiva. Tal vez la única respuesta posible sea hacernos cargo de continuarla. Hasta siempre, Taty.