Te das cuenta de que has madurado cuando en la discusión familiar, eres tú la que calma las aguas y le echa la bronca a los demás por contestar como niños pequeños…
O sea, le dices al de turno, que después de años mareándote, que no se lo permites más y que no te merece… Y ENTONCES se hace el digno, te bloquea y te borra de redes.