Hace poco leí -no recuerdo dónde ni el autor- que el síntoma más primario de felicidad es desear la repetición. Y es cierto, sucede con los restaurantes que te gustan, las personas que quieres, los libros que te marcaron, los viajes que hiciste. Uno siempre desea volver, repetir.
Por todas esas veces que este 2023 dijiste no puedo mas y si pudiste lograrlo. Por sueños rotos que se convirtieron en otras ideas mejores. Por despertar cada dia y decir "aqui voy de nuevo". Por esas pequeñas victorias que solo tu sabes lo que te costaron.
¡Brindemos por eso!
Fácil es desear haber tomado otros caminos, soñando con lo que hubiera pasado si las cosas hubiesen sido distintas. Es tentador perdernos en el mar de los lamentos hasta que nuestros días parecen evaporarse en la bruma del arrepentimiento. Pero, el verdadero desafío no está en las vidas que nos lamentamos no haber vivido, sino en el propio lamento que nos desgasta.
Nunca podremos estar seguros si lo que no nos tocó vivir hubiera resultado mejor o peor. Lo único cierto es que tu vida, en todas sus tonalidades, está sucediendo aquí y ahora; y es esta vida la que realmente importa y en la que debemos centrar nuestra mirada y corazón.
Sara te dirá:
“Nada es imposible para Dios”.
Ana te dirá:
“Mi Dios contesta las oraciones”.
Agar te dirá:
“Hasta en el desierto, Dios suple”.
Rahab te dirá:
“Dios puede usar a cualquiera”.
Rut te dirá:
“No se acaba hasta que Dios dice que se acabó”.
Debora te dirá
“La mujer si puede ser usada por Dios”.
Ester te dirá:
“Dios es poderoso para transformar a un indigno en un noble”.
Isabel te dirá:
“Aunque la edad sea avanzada, darás a luz lo profético”.
La mujer con el flujo de sangre te dirá:
“Cuando todo ha fallado, Dios nunca falla, él sigue sanando”.
María te dirá:
“Se hará contigo según la palabra de Dios”.
Mi momento favorito del día es, al salir del trabajo, subirme al carro, poner el airecito, poner mis playlists locas, y manejar por la autopista cantando como loco viendo paisajes después de echar riata todo el día 🤩
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de relaciones tóxicas o desamores. Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar porque estaba demasiado concentrado en (1/3)
Las personas no siempre necesitan consejos. A veces...todo lo que necesitan es una mano que sostener...un oído que les escuche y un corazón que los comprenda....”.🌷
* Anónimo *