Esta imagen la pongo fija
mientras siga en el poder el enemigo de México,
A Carlos Manzo le debemos hacer justicia,
él y su familia lo merecen.
Si tú piensas igual, también ponla fija! ⚠️🚨
#MorenaDebeCaer ⚠️🚩🚩🚩
#MorenaMata 💀
Hoy se sumarán más familias que esperarán a alguien que nunca volverá a casa.
Unos serán asesinados. Otros serán secuestrados. Otros desaparecerán. Algunos terminarán en redes de trata o serán reclutados por el crimen organizado.
Mientras tanto, el Estado sigue sin garantizar lo más básico: la seguridad de sus ciudadanos.
Cada día que pasa sin resultados reales, la cifra crece. Y con ella, el número de familias rotas.
¿Han visto que Morena está posicionando a personajes a nivel estatal bajo la figura de Coordinadores de la Defensa de la Transformación?
Si no lo han notado, pongan atención y recuerden lo siguiente:
Si a estas alturas ese partido/secta/cártel definiera a candidatos a una gubernatura estaría violando la ley porque estarían adelantándose a los tiempos para las elecciones de 2027,
¿estamos de acuerdo?
El disfraz de un candidato de Morena es el de
"Coordinador de la Defensa de la Transformación".
Las razones del "disfraz"
Burlar las restricciones de la ley electoral: La ley en México prohíbe estrictamente
hacer llamados al voto,
presentar plataformas de gobierno
o promoverse como candidatos
antes de los tiempos oficiales de precampaña y campaña.
Al llamarlos "coordinadores" y no "candidatos", el partido argumenta ante las autoridades
"que realiza un proceso interno puramente organizativo y de libertad de expresión".
Este esquema permite que las figuras políticas recorran sus estados,
organicen asambleas masivas,
coloquen espectaculares
y operen redes sociales meses
antes de que la oposición pueda arrancar legalmente.
Al no ser formalmente un proceso electoral,
el origen, uso y fiscalización de los recursos económicos utilizados en estas giras
operan en una zona gris legal
que complica el control inmediato por parte del Instituto Nacional Electoral (INE).
El resultado práctico es una simulación política compartida.
Aunque ante la ley se presenten como "promotores de la soberanía" o "defensores del partido", en la práctica actúan, se promocionan y son percibidos por la ciudadanía como los candidatos definitivos a la gubernatura.
René Bejarano, el hombre que guardó fajos de dólares en un portafolio frente a las cámaras, hoy da conferencias defendiendo la soberanía nacional y negando vínculos de Morena con el narco. @maloguzmanvero
https://t.co/QG2w4XYx1m
Sheinbaum tiene 135 mil desaparecidos, 72 mil cuerpos sin identificar, 36 mil homicidios en su gestión y fiscales con 258 carpetas cada uno sin resolver. Le señalan todo eso y responde: "es misoginia" @MaElenaMorera
https://t.co/dqRD20m9u7
¿POR QUÉ NO VEMOS NI CREEMOS EN EL RIESGO DEL FORO DE SAO PAULO NI EN CÓMO MORENA SIGUE SU AGENDA ESCRUPULOSAMENTE?
El error de la vieja derecha y de los analistas tradicionales fue seguir buscando al "comunista" con fusil, boina y discurso de expropiación violenta en las montañas. Ese personaje ya no existe.
Lo de hoy es lo que los entendidos comprenden como "legalismo autocrático" o "erosión democrática desde adentro".
El Foro de São Paulo entendió que los golpes de Estado y las guerrillas solo generaban repudio internacional y bloqueos económicos.
La vía moderna es infinitamente más sofisticada, barata y letal: usar la democracia para vaciar la democracia.
La anatomía de esta estrategia:
1. La muerte del fusil, el nacimiento de la urna hacedora de leyes
La vieja izquierda gastaba millones en armas; la nueva izquierda invierte en estructuras clientelares y narrativas de polarización.
El objetivo ya no es derrocar al Estado burgués, sino ganarlo limpiamente en las urnas.
La trampa de la legitimidad: Al ganar una elección con mayorías aplastantes, el régimen obtiene un cheque en blanco moral.
Su narrativa es simple: "El pueblo me votó para transformar el país, por lo tanto, cualquier obstáculo a mi voluntad es un obstáculo a la voluntad del pueblo".
El uso de la ley como arma: La revolución ya no se hace con decretos militares de expropiación.
Se hace reformando la Constitución.
Se utiliza el poder legislativo obtenido democráticamente para cambiar las reglas del juego de forma permanente,
asegurando que la oposición nunca más pueda competir en igualdad de condiciones, de ahí la sobrerrepresentación en el legislativo.
2. La técnica de la "captura institucional" en tres pasos
La desaparición o sometimiento de los contrapesos liberales no ocurre de la noche a la mañana;
sigue un manual quirúrgico que hemos visto replicarse desde Caracas hasta la Ciudad de México:
Paso 1: Colonización. Colocar en las cabezas de los organismos autónomos y reguladores a perfiles cuya única credencial sea la lealtad ciega al líder, careciendo de capacidad técnica.
Se destruye la institución desde la incompetencia militante.
Paso 2: Asfixia presupuestal y parálisis. Si la institución resiste (como lo hicieron en su momento los institutos de transparencia o arbitraje electoral, léase INAI e INE),
se les recortan los recursos al mínimo operativo
o se bloquea el nombramiento de sus comisionados para dejarlos inoperantes.
Paso 3: Amputación definitiva. Una vez debilitados ante la opinión pública mediante la narrativa de que son "organismos caros, inútiles y neoliberales",
se ejecuta la reforma constitucional para absorberlos o desaparecerlos,
concentrando sus funciones directamente en las secretarías de Estado bajo el mando del Ejecutivo.
3. El Poder Judicial: La joya de la corona del desmantelamiento (Sí, el “Plan C”)
Dentro del diseño de una democracia liberal,
el Poder Judicial es el único freno real contra los abusos de una mayoría legislativa.
Es el árbitro que dice "esta ley que aprobó el presidente viola la Constitución".
Por eso, para el manual del Foro de São Paulo,
el Poder Judicial es el enemigo número uno.
La demolición bajo el disfraz democrático: La reforma para elegir a jueces, magistrados y ministros por voto popular
es la cúspide de esta estrategia.
No busca "democratizar la justicia", busca politizarla.
El resultado crudo: Un juez que depende del voto popular o del financiamiento y movilización de un partido para mantener su empleo, jamás votará en contra de los intereses de ese partido.
Con este movimiento, el contrapeso judicial desaparece.
El Ejecutivo se convierte en juez y parte. ,
YA NO PUEDE DISOCIARSE DEL RÉGIMEN.
La certeza jurídica muere y el poder se unifica en una sola silla.
Hoy en día la división de poderes ya no existe en la vida real.
4. La redefinición de la democracia: De la república a la autocracia de la mayoría
El desmantelamiento de los contrapesos
tiene como fin último cambiar el significado de la palabra "democracia".
Para la civilización occidental y liberal, la democracia son votos que ponen límites al poder (derechos humanos, prensa libre, división de poderes).
Para la agenda de Morena y el Foro de São Paulo, la democracia son solo votos que manipulan a su antojo.
Si tienes la mayoría o si haces creer que la tienes, tienes el poder absoluto de moldear la realidad del país a tu antojo.
Al eliminar los contrapesos, el Ejecutivo ya no tiene que negociar,
ya no tiene que rendir cuentas
y ya no tiene que someter sus megaobras o políticas a la revisión de nadie.
El presupuesto público se convierte en la caja chica del partido para aceitar la maquinaria electoral de forma perpetua.
El veredicto
La genialidad siniestra —y el peligro— de la estrategia del Foro de São Paulo ejecutada por el régimen actual
es que todo se hace bajo el amparo de la ley.
¡Vamos, técnicamente ya ni cometen delitos!
No hay tanques en las calles, no hay censura militar explícita, no hay suspensión de garantías por decreto.
Lo que hay es un vaciamiento institucional: las instituciones siguen teniendo el mismo nombre en la fachada,
pero por dentro ya no sirven para frenar al presidente;
sirven para servirle al presidente.
Es una dictadura perfecta remodelada para el siglo XXI, donde la oposición está permitida
solo mientras sea testimonial
y no represente un peligro real para la hegemonía del régimen.
Quien piense que ahora sólo basta para un partido político tener la mayoría de los votos ganados
y que la maquinaria electoral funcionará acorde a ello,
se equivoca.
De no lograr que el INE, el TRIFE y la Fisel sean observadas y acotadas por ciudadanos relevantes que son inobjetables por la sociedad a nivel nacional, harán lo que dice el régimen.
Ahora reflexiona cómo llegó el Cártel de Morena a la presidencia,
lo que han hecho desde el 1 de diciembre de 2018
y recuerda cómo demolieron todas las instituciones y organismos que les estorbaban (y su modus operandi fue decir que salía muy caro y que había que ahorrar para repartirlo al “pueblo”…)
La frase "¿y si sí?" es corta, pero tiene la fuerza de un terremoto silencioso.
Es el contrapeso exacto a nuestro mecanismo de defensa más antiguo: el miedo.
Qué hay detrás de estas tres poderosas palabras:
¿Qué inspira la frase "¿y si sí?"?
Esta frase nace de la rebelión contra el sesgo de negatividad.
Por evolución, el cerebro humano está diseñado para sobrevivir,
lo que significa que es experto en calcular riesgos y anticipar catástrofes.
Nuestra mente por defecto siempre pregunta: ¿y si sale mal?, ¿y si me rechazan?, ¿y si fracaso?
"¿Y si sí?" se inspira en el cansancio de vivir a la defensiva.
Nace cuando una persona se da cuenta de que ha pasado tanto tiempo construyendo muros para protegerse de la tormenta, que se ha olvidado de cómo se siente el sol.
Es la chispa de la curiosidad que desafía a la lógica del miedo.
¿Puede remover el interior de una persona que no cree en un mejor mañana?
Sí, y de una forma profundamente perturbadora (en el buen sentido).
A una persona atrapada en la desesperanza no se le puede convencer con optimismo barato o frases motivacionales de taza de café.
El pesimista se cree realista; para él, la certeza de que "todo irá mal" es su único refugio seguro.
Lo brillante de "¿y si sí?" es que no intenta convencerla de que el mundo es rosa.
No le dice "todo va a estar bien".
Lo que hace es algo mucho más sutil y destructivo para el pesimismo:
introduce la duda en su certeza de que todo saldrá mal.
El pesimismo necesita que el futuro sea 100% predecible y oscuro para sostenerse.
Al soltar un "¿y si sí?", abres una grieta de apenas el 1% de posibilidad de que las cosas mejoren.
Y por esa grieta, por muy pequeña que sea, se empieza a colar el aire como una brisa.
Rompe la parálisis.
¿Cuál es su fuerza real?
La fuerza real de esta frase radica en tres factores:
No es una afirmación, es una pregunta:
Las afirmaciones impositivas generan resistencia ("Vas a ser feliz").
Las preguntas, en cambio, sabotean el cerebro.
El cerebro no puede evitar buscar respuestas a una pregunta.
Al plantear "¿y si sí?",
obligas a la mente a imaginar, aunque sea por un segundo, el escenario del éxito o de la paz.
Devuelve el control: El miedo te hace pasivo (te congela).
El "¿y si sí?" te mueve un milímetro hacia adelante.
Te invita a actuar no porque tengas la certeza de ganar, sino por la pura curiosidad de ver qué pasa.
No requiere que creas en milagros, solo requiere que aceptes que la moneda sigue en el aire. Que el futuro, por definición, está sin escribir.
En resumen, la fuerza de "¿y si sí?" no es cambiar el mundo exterior mágicamente, sino cambiar la postura interna con la que decides mirar hacia el frente.
@Inteligente001 Es sumamente preocupante que por una fracción por pequeña que sea, se corra ese riesgo y que muchas personas no lo entiendan. Lo que menos se necesita para sacar a morena es estar divididos! 😣
Dicen que la aprobación de Claudia Sheinbaum va en picada y las encuestadoras hablan desde un 72 hasta un 50 o un 42%.
Todo depende cuánto dinero les pusieron en las manos.
Hagamos encuesta orgánica 100% libre de dinero guinda.
¿Apruebas la gestión de Claudia Sheinbaum?
¡A los que dicen que “el PRI no hizo nada bueno por México”
basta de mentiras baratas y de ignorancia deliberada!
El primero que se atreva a repetirlo le demuestro que se está equivocando de forma grave y ofensiva y está siendo injusto con decenas de millones de mexicanos que aportaron sus vidas y sus esfuerzos para construir un mejor país porque lo que el PRI construyó durante décadas no es historia antigua:
es lo que todavía sostiene tu salud, tu casa, tu luz, la educación de tus hijos y la soberanía de este país.
¿Sin IMSS? Millones de trabajadores y sus familias habrían quedado desprotegidos ante la enfermedad, el embarazo, los accidentes laborales y la vejez.
Hoy el IMSS sigue atendiendo a decenas de millones. Sin él, la salud habría sido privilegio de ricos.
¿Sin Pemex? La expropiación petrolera de 1938 recuperó para México lo que era nuestro.
El petróleo mexicano para los mexicanos financió escuelas, hospitales, carreteras y el desarrollo de todo un país.
Sin Pemex, habríamos seguido siendo colonia energética.
¿Sin CFE? Sin electricidad nacional, el campo habría seguido a oscuras, las fábricas no habrían crecido y millones de hogares habrían vivido sin luz.
La CFE llevó progreso a los rincones más alejados de la República.
¿Sin Infonavit? Millones de familias nunca habrían tenido acceso a vivienda digna y propia.
El sueño de la casa habría seguido siendo imposible para la clase trabajadora.
¿Sin ISSSTE? Los trabajadores del Estado habrían quedado sin seguridad social, sin pensiones dignas, sin atención médica.
¿Sin IPN? México no habría formado a la generación de ingenieros, técnicos y profesionistas que construyeron la industria y la infraestructura moderna del país.
¿Sin Conaliteg? Tus hijos y nietos habrían crecido sin libros de texto gratuitos.
La educación básica habría sido un lujo.
¿Sin INEA? Millones de adultos analfabetas se habrían quedado sin segunda oportunidad de aprender a leer y escribir.
¿Sin Profeco? Abusos de empresas y comercios habrían quedado sin freno.
El consumidor habría estado completamente desprotegido.
¿Sin CNDH? Los derechos humanos habrían carecido de una institución nacional que los defendiera.
¿Sin IFE/INE? Las elecciones habrían seguido siendo opacas y cuestionadas. La transición democrática habría sido mucho más difícil.
Y eso no es todo…
El PRI también construyó miles de kilómetros de carreteras y autopistas que unieron al país.
11 de las 12 líneas del Metro de la Ciudad de México, que hoy mueven a millones de personas todos los días.
Presas, sistemas de riego y obras hidráulicas que impulsaron la producción de alimentos.
Hospitales, clínicas y escuelas públicas en todo el territorio nacional.
La industrialización, la petroquímica, puentes, puertos y aeropuertos que modernizaron a México.
La reforma agraria que entregó tierra a millones de campesinos.
¿Te imaginas México sin todo esto?
Un país donde la enfermedad te arruina la vida.
Donde el campo vive a oscuras.
Donde los niños no tienen libros ni escuelas dignas.
Donde no hay vivienda accesible para quien trabaja.
Donde el petróleo y la energía están en manos extranjeras.
Donde no existe protección real al consumidor ni defensoría de derechos humanos.
Donde las elecciones son un fraude permanente.
Ese México habría sido mucho más pobre, más desigual, más dependiente y con mucho menos futuro.
El PRI, con todos sus errores (porque ningún gobierno es perfecto), construyó los cimientos del México moderno: un Estado que se hizo cargo de la salud, la educación, la energía, la vivienda y el bienestar de su pueblo.
Esta es la herencia real.
No la borren con discursos fáciles .
No la desprecien por ignorancia o por conveniencia política.
Investiguen.
Lean la historia con honestidad.
Vean quién construyó las instituciones que todavía usan millones de mexicanos todos los días.
Porque hacer justicia a lo que el PRI edificó no es defender un partido, es reconocer la verdad.
México no cayó del cielo.
Se construyó con visión de Estado, con instituciones fuertes y con obras que siguen beneficiando a generaciones enteras.
Esa es la verdad que nadie puede borrar.
¡Respeto a esa historia!
¡Esa es la justicia que México se merece!
Todo esto lo ha pretendido borrar el presente régimen con discursos, con narrativa que a sus intereses conviene pero todas las instituciones y todas las obras del pasado son las que hoy sostienen al país aunque a ellos no les guste.
Ocho años de degradación. Pactaron con el narco. Cancelaron el aeropuerto. Hundieron Pemex. Destruyeron la reforma educativa y energética. Eliminaron organismos independientes. Capturaron al Poder Judicial.
https://t.co/UznkaZa6zX