Al jugar en la selección, Erling Haaland le hizo una petición especial a la Federación: que incluyeran el apellido "Braut" en su camiseta. Por eso es Braut Haaland.
Braut el apellido de su madre Marita, que fue atleta profesional, múltiple campeona de heptatlón en Noruega.
Erling siempre ha dicho que su amor por el fútbol vino por su padre ex futbolista, pero que su disciplina y estado físico vino de su madre Marita. Mezcla perfecta para crear un monstruo del fútbol.
Homenaje a mamá🫶
Solo hay dos formas de ver fútbol: en el estadio, o en la casa solo. Nada de ir a sitios públicos o verlo en grupo en casa de alguien. A lo sumo, verlo con uno o dos amigos igual de futboleros y amargados que uno. Todo lo demás es inaceptable
Las mujeres rara vez entienden cuánto valora un hombre la paz.
Un hombre puede pasar toda una tarde sentado en silencio, viendo un partido, pescando o simplemente pensando.
En el momento en que una mujer entra en escena, todo necesita convertirse en un plan: hablar, salir, comprar, viajar, hacer algo "productivo".
Ella suele asociar el silencio con aburrimiento, mientras que para muchos hombres el silencio es precisamente el descanso que estaban buscando.
Una silla.
Un café.
Nadie molestando.
Pasan las horas.
Perfecto.
La paz es un lujo que muy pocos saben apreciar.
Cardenales acá estoy y estaré siempre dando cara en diferentes circunstancias,
Es muy doloroso perder la oportunidad de jugar una nueva final, y más habiendo fallado en un momento crucial pero el compromiso y la responsabilidad que tengo con esta institución, es más fuerte así que seguiremos peleando juntos por la grandeza del escudo, siempre expuesto a acertar pero también a fallar, SIMPLEMENTE GRACIAS.
estuvo dando la cara en uno de los peores años de la década. Recompuso el camino, nos metió en 2 finales. Y en 2025 siendo goleador nos trajo la décima q se había hecho tan esquiva y de la manera más Santafereña posible. El que no lo considere ídolo que vea voleibol @hugol1120
En dónde esa rueda de prensa hubiese sido en Colombia, se va a los golpes con las preguntas que hacen los periodistas de ciertas ciudades del país.
Por fin un técnico como Horacio Melgarejo los trato cómo debía.
¡QUÉ VERGÜENZA!