Seré breve:
El PRI humilló a Morena en Coahuila. De las 16 diputaciones locales que estaban en juego, Morena ganó la grandiosa cantidad de cero.
El mensaje de los mexicanos es claro: el pueblo no quiere un narcoregimen en el poder.
Están acabados.
Que un gobierno use la tribuna presidencial para pedir abiertamente que la gente deje de ver un medio crítico es un acto de intolerancia y una peligrosa señal autoritaria.
No se trata de estar de acuerdo con TV Azteca o con Ricardo Salinas. Se trata de defender un principio básico en cualquier democracia: el poder no debe usar su influencia para presionar, estigmatizar o intentar silenciar voces incómodas.
Los gobiernos pasan. La libertad de expresión debe permanecer.
Hoy es TV Azteca. Mañana puede ser cualquier voz que incomode al poder. Y eso debería preocuparle a cualquiera que defienda la libertad, piense como piense.
Cuando el poder llama a sabotear un medio de comunicación por ser crítico, lo que busca es censurar.
Al @GobiernoMX le incomoda que en #TVAzteca sigamos señalando la corrupción, su complicidad con el narco y el mal gobierno que han llevado.
Pero que les quede claro: ¡no nos van a callar!
Seguiremos haciendo periodismo libre, crítico y para los mexicanos, no para el poder.