viste cuando esperas algo que claramente no va a pasar y tu cabeza sabe que no va a pasar pero vos seguís ahí pensando en la mínima posibilidad de que eso suceda, y te llevas a vos misma a una desilusión creada por tu mente y corazón.
Explicarle a alguien, llorando, lo mucho que te dolió o te duele algo y pedirle que no te lo haga de nuevo, para después ver cómo va y lo hace otra vez, es de las cosas más dolorosas, tristes y decepcionantes del mundo. No se lo deseo a nadie.