Pero qué esperanzas de salir de la pobreza, cuándo el peor problema del gobierno de @nayibbukele es la corrupción. Además de el desprecio y hasta el odio con el qué tratan al que menos tiene.
A éste delincuente no le interesa producir para su país, él sabe que no tiene capacidad y debe conformarse con ser la doméstica de muchos, para poder seguir robando.
Señor Castro, nos podría explicar ¿por qué los policías de tránsito retiraron el cuerpo de la víctima?
¿Por qué no esperaron a medicina legal?
¿Por qué lo dejaron escapar "en otro vehículo" y no le dieron persecución?
El Salvador es un lugar seguro para los turistas, hasta que eres esta clase de turista:
Uno que llega y se pregunta, cuestiona, exhibe y documenta en videos las contradicciones, las fachadas y las mentiras.
Si eres esa clase de turista, sí deberías tener cuidado en el aeropuerto o en la frontera; lo mismo si eres salvadoreño: ahí sí estás en peligro real.
Tienes que ser un turista manso, que llegue a solo a consumir, a aplaudir todo y a alabar a Bukele, que haga videítos para YouTube diciendo que deseas un Bukele en tu país. Si haces eso, el Gobierno te pondrá alfombra roja para que la pases bien, y sus fanáticos, adoctrinados por todo el aparataje, no te van a atacar en redes sociales ni a atentar contra ti si te ven en la calle.
El Salvador no se diferencia mucho de países como Turkmenistán u otros con regímenes autoritarios en cuanto a turismo se refiere; simplemente está en una línea de tiempo muy temprana. Pero, a medida que pasen los años, se irá transformando exactamente en eso.
Turkmenistán es un país con infraestructura pública construida a la medida del turista y de los ciudadanos adoctrinados: edificaciones que demuestran opulencia y "bienestar" con luces led por doquier para plantearles una realidad diferente a la que los hechos indican. Es un país fachada que esconde el problema político que realmente yace en la raíz. El Salvador va exactamente por el mismo camino para terminar en lo mismo y, de aquí a 10 años —apuntenlo donde quieran—, El Salvador se sumará a esa lista de países donde a los turistas se les recomienda qué hacer y qué no hacer, qué decir y qué no decir para no meterse en problemas con el Gobierno.
El Salvador cumple ya todos los requisitos de un país bajo una dictadura autoritaria, y lo sorprendente es que la mayoría en el mundo aún no se ha dado cuenta.