Far from emotions and from any excessive nationalist sentiment, if your discourse is driven by partisan political considerations, then, dear Madam, it is perfectly understandable.
You know very well, just as I do, that Ceuta and Melilla are two cities occupied and colonized by FORCE , whose territorial extent was, over time, expanded by FORCE. Your presence on the Moroccan and African coasts remains entirely illegitimate.
But what strikes me most about your statement is its arrogant tone, as though we were still living in an era when some could regard colonial presence and relations of domination as something natural.
Dear Madam, it is inadmissible and unacceptable that Morocco should monitor your borders and your fence, that it should directly contribute to the stability of your enclaves, not to mention the security and stability from which you benefit thanks to the geostrategic depth that Morocco guarantees you, only for us, in return, to have to endure your hostility and the openly expressed hatred directed against the Kingdom of Morocco.
This situation, as a whole, must absolutely come to an end.
The time has come to face reality our relations can no longer be based on arrogance, condescension, and the reflexes of an era that has passed.
Our approach to our relations must fundamentally change. It must be based on mutual respect, responsibility, recognition of historical and geopolitical realities, and a new vision, free from the remnants of a past that cannot determine our present forever.
Ceuta y Melilla son la mejor representación de España.
Son ejemplo de respeto, tolerancia y convivencia.
Nadie puede poner en duda la soberanía ni la integridad territorial de España.
Lejos de las emociones y de todo sentimiento nacionalista excesivo, si su discurso responde a una cuestión de política partidista, entonces, querida señora, resulta perfectamente comprensible. Usted sabe muy bien, al igual que yo, que Ceuta y Melilla son dos ciudades ocupadas y colonizadas por la fuerza, cuya extensión territorial fue, con el paso del tiempo, ampliada por la fuerza. Su presencia en las costas marroquíes y africanas sigue siendo totalmente ilegítima.
Pero lo que más me interpela de su comunicado es su tono arrogante, como si todavía estuviéramos en una época en la que algunos pudieran considerar la presencia colonial y las relaciones de dominación como algo natural.
Querida señora, es inadmisible e inaceptable que Marruecos vigile sus fronteras y su valla, que contribuya directamente a la estabilidad de sus enclaves, por no hablar de la seguridad y la estabilidad de las que usted se beneficia gracias a la profundidad geoestratégica que le garantiza Marruecos, para que, a cambio, tengamos que soportar su hostilidad y el sentimiento de odio abiertamente dirigido contra el Reino de Marruecos.
Esta situación, en su conjunto, debe cesar absolutamente.
Ha llegado el momento de mirar la realidad de frente: nuestras relaciones ya no pueden basarse en la arrogancia, la condescendencia y los reflejos de una época ya superada.
Nuestra manera de entender nuestras relaciones debe cambiar absolutamente. Debe basarse en el respeto mutuo, la responsabilidad, el reconocimiento de las realidades históricas y geopolíticas, así como en una visión nueva, libre de los vestigios de un pasado que no puede determinar eternamente nuestro presente
@AlArabiya_NAF بالتأكيد فعلا العديد من البواخر للمستثمر الماليزي الذي فاقت استثماراته في الجزائر 20 مليار دولار ستقوم بواخره بشحن البطاطس العدس و معدات تكنولوجية حديثة الى موريتانيا و السنغال عبر تلاث رحلات أسبوعية!
Aquí tenemos a un nativo de Al Hoceima que decide ponerse del lado del colonialismo y de la ocupación, hasta el punto de apoyar a la Sebta ocupada y a su alcalde.
Sin embargo, habrá que recordarle, y recordar a todos aquellos que lo olvidan, que Sebta, Mellilia y los demás enclaves ocupados son territorios marroquíes, cuya ocupación es consecuencia de relaciones de fuerza históricas y de períodos de vulnerabilidad de Marruecos.
También habrá que recordar el arraigo histórico, geográfico y africano de estos territorios, así como los profundos vínculos que los unen con Marruecos y con su entorno regional. Esta situación de ocupación no puede considerarse eterna. Debe llegar a su fin, y nos tomaremos todo el tiempo que sea necesario para defender esta reivindicación por todos los medios legítimos a nuestra disposición.
Esta ocupación ya ha durado demasiado y ha dejado tras de sí considerables tragedias humanas e históricas.
Pero también existe una cuestión de coherencia y de dignidad nacional: es inadmisible e inaceptable que marroquíes utilicen los ferris de Baleària, trabajen a bordo de sus buques, comercialicen sus billetes o participen, de una manera u otra, en actividades directamente relacionadas con esta empresa, mientras esta contribuye a mantener vínculos económicos con un territorio marroquí ocupado.
La defensa de nuestra soberanía y de nuestra dignidad nacional no puede ser una cuestión circunstancial; debe comenzar por nuestras propias decisiones y nuestros propios comportamientos.
Voilà un natif d’Al Hoceima qui choisit de se ranger du côté du colonialisme et de l’occupation, en allant jusqu’à apporter son soutien à Sebta occupée et à son maire.
Il faudra pourtant lui rappeler et rappeler à tous ceux qui l’oublient que Sebta, Mellilia et les autres enclaves occupées sont des territoires marocains, dont l’occupation résulte de rapports de force historiques et de périodes de vulnérabilité du Maroc.
Il faudra également rappeler l’ancrage historique, géographique et africain de ces territoires, ainsi que les liens profonds qui les rattachent au Maroc et à son environnement régional. cette situation d’occupation ne saurait être considérée comme éternelle. Elle doit prendre fin, et nous prendrons le temps qu’il faudra pour défendre cette revendication par tous les moyens légitimes à notre disposition.
Cette occupation a déjà trop duré et a laissé derrière elle des tragédies humaines et historiques considérables.
Mais il y a également une question de cohérence et de dignité nationale il est inadmissible et inacceptable que des Marocains prennent les ferries de Baleària, travaillent à bord de ses navires, commercialisent ses billets ou participent, d’une manière ou d’une autre, à des activités directement liées à cette société, alors même qu’elle contribue à maintenir des liens économiques avec un territoire marocain occupé.
défense de notre souveraineté et de notre dignité nationale ne peut pas être une affaire de circonstance elle doit commencer par nos propres choix et nos propres comportements !
Abrumado por tanto apoyo y cariño hacia Ceuta. Gracias, Adolfo Utor, y gracias a Baleària por estar una vez más a nuestro lado en momentos tan difíciles. No me alcanzan las palabras para agradecer tantos gestos. Saldremos adelante juntos.
@Adolfo_Utor@Balearia
El «experto» favorito de los medios de comunicación españoles, el llamado @TalebSahara, cuyo padre vive en Marruecos tras haber sido encarcelado por el Polisario, aparece aquí llamando a los «países que apoyan la causa saharaui» a suministrarle cohetes capaces de alcanzar las ciudades de El Aaiún y Smara. Se trata de un llamamiento de extrema gravedad a atacar ciudades marroquíes.
Que este traductor convertido en «experto» defienda el recurso a la violencia contra Marruecos no sería, en cualquier caso, algo que carezca de antecedentes históricos en el movimiento que apoya. Durante la segunda mitad de los años setenta y la primera mitad de los ochenta, el Polisario llevó a cabo ataques armados y secuestros contra pesqueros españoles que faenaban en las aguas del Sáhara. Entre 1977 y 1985 se produjeron numerosos ataques atribuidos o reivindicados por el Polisario, algunos de los cuales causaron muertos y heridos españoles, incluidos militares.
Uno de los episodios más espeluznantes fue el ataque perpetrado en noviembre de 1978 contra el pesquero Cruz del Mar, en el que fueron asesinados siete de sus tripulantes.
Durante aquellos años, en los que tanto el Polisario como Argelia trataban de presionar a España para que se distanciara de los compromisos derivados del Acuerdo de Madrid de noviembre de 1975, el Polisario no se arredraba a la hora de asumir la autoría de determinados ataques. Llegó incluso a justificar públicamente que los pesqueros españoles pudieran ser considerados «objetivos militares».
La gota que colmó el vaso para el Gobierno de Felipe González llegó en septiembre de 1985 con los ataques contra el pesquero Junquito y la patrullera de la Armada Tagomago. El Junquito fue atacado y sus tripulantes retenidos y cuando el Tagomago acudió a la zona, también fue atacado. La acción causó la muerte del cabo segundo José Manuel Castro Rodríguez y dejó varios heridos. El Polisario asumió posteriormente la responsabilidad de los ataques.
Como represalia por estos hechos, y después de conseguir la liberación de los pescadores retenidos, el Gobierno español decidió en septiembre de 1985 expulsar de España a las personas identificadas como miembros del Frente Polisario y cerrar inmediatamente sus oficinas de información en el país. El Ejecutivo de Felipe González calificó los hechos de «criminales» y se refirió oficialmente a los pescadores como «secuestrados por el Frente Polisario».
بكل تأكيد ربحت الحرب إن تغليب الدبلوماسية يندرج في آنٍ واحد ضمن الحكمة والمسؤولية وأبسط قواعد المنطق السليم. وتزداد أهمية الإشادة بهذا التوجه عندما يصدر عن حكومة مالية لم يمضِ وقت طويل على وصفها من قبل الأطراف نفسها التي تدّعي اليوم الدفاع عن الاستقرار والديمقراطية في مالي بأنها «حكومة انقلابيين».
لكن اختيار الدبلوماسية لا يعني بأي حال من الأحوال طي صفحة عقدين من التدخلات المباشرة أو غير المباشرة في الشؤون المالية. فالسعي إلى التهدئة لا ينبغي أن يكون مرادفًا للنسيان، ولا أن يمحو المعاناة والخسائر البشرية والأضرار الجسيمة التي تكبّدها الشعب المالي خلال سنوات الأزمة والعنف والارهاب المفروض على المدنيين الأبرياء
وتغليب الدبلوماسية يعني كذلك الاعتراف بوضوح ودون لبس بأن وحدة أراضي مالي وسيادتها تشكلان مبدأين أساسيين يجب على الجميع احترامهما.
كما يعني التأكيد بوضوح ودون أي غموض أن اتفاق السلام المبرم سنة 2015 أصبح جزءًا من التاريخ، وأن من حق مالي أن تحدد، بكل سيادة، خياراتها السياسية والمؤسساتية ومستقبلها الوطني.
وتغليب الدبلوماسية يعني أيضًا امتلاك الشجاعة لتقييم الأضرار التي لحقت بمالي خلال العقدين الماضيين بموضوعية، بعيدًا عن أي نزعة انتقامية. كما يعني تذكير السيد ديكو ومن يتبنون مواقفه بأن المسؤولية السياسية تقتضي تجاوز المواقف الإيديولوجية والانتماءات الظرفية؛ فممارسة السياسة تعني خدمة المصلحة العامة والتخلي عن كل نزعة حزبية أو موقف عقائدي متشدد.
كما أن تغليب الدبلوماسية يعني الاحترام الكامل لمبدأ عدم التدخل في الشؤون الداخلية لمالي، بصرف النظر عن تحالفاتها وشراكاتها أو الخيارات السيادية التي تقررها.
وعليه، لا ينبغي أن تكون الدبلوماسية ضعفًا أو تراجعًا عن المواقف، بل يجب أن تكون أداة للسيادة والمسؤولية والدفاع عن المصالح الوطنية.
وفي نهاية المطاف، فإن تغليب الدبلوماسية يعني وضع المصالح العليا لمالي فوق كل اعتبار، مع احترام سيادتها ووحدة أراضيها وإرادة شعبها
@ESdiario_com Fils de pute quand tu n’a pas d’arguments tu adoptes les méthodes de crapules
Cette putaine d’occupation va se terminer que vous le vouliez ou non
Fils de pute de 💩
Claro !
@CapitanBitcoin Pour le moment ce n’est pas une option les marocains ont un lien d’allégeance avec sa majesté les décisions stratégiques lui reviennent mais si jamais il nous appelle à la mobilisation nous sommes prêts !
«De una manera aplastante»: ¿qué quieres decir? Maduren un poco, sean adultos. Las palabras tienen su importancia.
La sabiduría no consiste en responder a tus ilusiones, sino en poner de relieve los siguientes hechos: Ceuta, Melilla y los demás enclaves marroquíes fueron ocupados y colonizados por la fuerza, y su ocupación se extendió posteriormente por la fuerza, mientras que España no tiene estrictamente ninguna legitimidad, ni histórica ni geográfica, sobre estos territorios.
Esta ocupación debe terminar, y terminará por todos los medios legítimos de los que dispone Marruecos. Es una ocupación que ha durado demasiado. Ha llegado el momento de sentarse a la mesa de negociaciones con el Gobierno español. Alejar el horizonte de su liberación significa adentrarse en una situación cada vez más compleja, que solo generará graves problemas.
Faire prévaloir la diplomatie relève à la fois de la sagesse, de la responsabilité et du plus élémentaire bon sens. Il faut d’autant plus saluer cette orientation lorsqu’elle émane d’un gouvernement malien qui, il n’y a pas si longtemps, était encore qualifié de « gouvernement de putschistes » par ceux-là mêmes qui prétendent aujourd’hui défendre la stabilité et la démocratie au Mali.
Mais faire le choix de la diplomatie ne signifie nullement tourner la page de deux décennies d’ingérences directes ou indirectes dans les affaires maliennes. La recherche de l’apaisement ne saurait être synonyme d’oubli, pas plus qu’elle ne doit effacer les souffrances, les pertes humaines et les préjudices considérables subis par le peuple malien au cours de ces années de crise de violence et de terrorisme.
Prévaloir la diplomatie, c’est aussi reconnaître sans ambiguïté que l’intégrité territoriale et la souveraineté du Mali constituent des principes fondamentaux qui doivent être respectés par tous.
C’est également affirmer, avec clarté et sans ambiguïté, que l’Accord de paix de 2015 appartient désormais à l’histoire et que le Mali est en droit de définir souverainement les modalités de son avenir politique et institutionnel.
Prévaloir la diplomatie, c’est enfin avoir le courage d’évaluer, avec objectivité et sans esprit de revanche, les préjudices subis par le Mali durant ces deux dernières décennies. C’est rappeler à M. Diko et à ceux qui partagent ses positions qu’en politique, la responsabilité commande de dépasser les postures idéologiques et les appartenances de circonstance gouverner, c’est servir l’intérêt général et se départir de toute posture partisane ou dogmatique.
Prévaloir la diplomatie signifie également respecter pleinement le principe de non-ingérence dans les affaires intérieures du Mali, quelles que soient ses alliances, ses partenariats ou les choix souverains qu’il décide de faire.
La diplomatie ne doit donc être ni une faiblesse ni une renonciation. Elle doit être un instrument de souveraineté, de responsabilité et de défense des intérêts nationaux.
En définitive, faire prévaloir la diplomatie, c’est placer au-dessus de toute considération les intérêts supérieurs du Mali, dans le respect de sa souveraineté, de son intégrité territoriale et de la volonté de son peuple.
Vive le Mali 🇲🇱
Faire prévaloir la diplomatie relève à la fois de la sagesse, de la responsabilité et du plus élémentaire bon sens. Il faut d’autant plus saluer cette orientation lorsqu’elle émane d’un gouvernement malien qui, il n’y a pas si longtemps, était encore qualifié de « gouvernement de putschistes » par ceux-là mêmes qui prétendent aujourd’hui défendre la stabilité et la démocratie au Mali.
Mais faire le choix de la diplomatie ne signifie nullement tourner la page de deux décennies d’ingérences directes ou indirectes dans les affaires maliennes. La recherche de l’apaisement ne saurait être synonyme d’oubli, pas plus qu’elle ne doit effacer les souffrances, les pertes humaines et les préjudices considérables subis par le peuple malien au cours de ces années de crise de violence et de terrorisme.
Prévaloir la diplomatie, c’est aussi reconnaître sans ambiguïté que l’intégrité territoriale et la souveraineté du Mali constituent des principes fondamentaux qui doivent être respectés par tous.
C’est également affirmer, avec clarté et sans ambiguïté, que l’Accord de paix de 2015 appartient désormais à l’histoire et que le Mali est en droit de définir souverainement les modalités de son avenir politique et institutionnel.
Prévaloir la diplomatie, c’est enfin avoir le courage d’évaluer, avec objectivité et sans esprit de revanche, les préjudices subis par le Mali durant ces deux dernières décennies. C’est rappeler à M. Diko et à ceux qui partagent ses positions qu’en politique, la responsabilité commande de dépasser les postures idéologiques et les appartenances de circonstance gouverner, c’est servir l’intérêt général et se départir de toute posture partisane ou dogmatique.
Prévaloir la diplomatie signifie également respecter pleinement le principe de non-ingérence dans les affaires intérieures du Mali, quelles que soient ses alliances, ses partenariats ou les choix souverains qu’il décide de faire.
La diplomatie ne doit donc être ni une faiblesse ni une renonciation. Elle doit être un instrument de souveraineté, de responsabilité et de défense des intérêts nationaux.
En définitive, faire prévaloir la diplomatie, c’est placer au-dessus de toute considération les intérêts supérieurs du Mali, dans le respect de sa souveraineté, de son intégrité territoriale et de la volonté de son peuple.
Vive le Mali 🇲🇱
En junio de 1984, la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) celebró su IV Congreso Nacional en un delicado contexto político y económico, coincidiendo con la presentación por parte del partido de un memorándum al defunto Rey Hassan II en el que se oponía al programa de ajuste estructural impuesto por el Fondo Monetario Internacional. Marruecos atravesaba una etapa decisiva de su vida pública, mientras el Mediterráneo seguía siendo escenario de rivalidades, transiciones democráticas inacabadas y causas de liberación aún abiertas.
Como era habitual en aquellas grandes citas de los socialistas marroquíes , acudieron delegaciones de partidos socialistas y comunistas, así como representantes de movimientos de liberación popular procedentes de los cuatro continentes. El Partido Socialista Obrero Español estuvo representado por una delegación relevante, encabezada por Luis Fajardo Spinola , entonces diputado por Santa Cruz de Tenerife entre 1982 y 1986.
Yo tenía en aquel entonces 23 años y militaba en las Juventudes del partido. En el congreso había recibido de la presidencia la responsabilidad de acompañar a las delegaciones hispanohablantes. Entre las imágenes que conservo con mayor nitidez figura una conversación que tuvo lugar al margen de las sesiones oficiales. Mohamed El Yazghi, miembro destacado de la dirección de la USFP firmemente comprometido con la democracia y la integridad territorial en Marruecos, me pidió que preparara una reunión privada con el jefe de la delegación socialista española. Así se hizo, yo mismo asumí la tarea de traducir el intercambio.
La conversación discurrió inicialmente por los grandes asuntos de la época: la situación general en el Mediterráneo, las incertidumbres regionales y la lucha de ambos partidos por la democracia y las libertades.
En un momento dado, Mohamed El Yazghi planteó una cuestión de especial sensibilidad. Preguntó a Luis Fajardo si no consideraba que había llegado el momento de que los dos partidos iniciaran una discusión serena, franca y responsable sobre el futuro de Ceuta y Melilla.
Fajardo guardó unos instantes de reflexión antes de responder. Explicó que la democracia española seguía siendo frágil. Apenas habían transcurrido tres años desde el golpe de Estado fallido del 23 de febrero de 1981, y el recuerdo de aquella amenaza aún pesaba sobre la vida política española. Según indicó, el Gobierno español no deseaba provocar a unas Fuerzas Armadas que conservaban una influencia considerable y que difícilmente habrían tolerado que ese expediente se abriera entonces con Marruecos.
Su conclusión fue prudente, aunque no cerrada, habría que tener paciencia, repitió varias veces. El Yazghi lo escuchaba con atención, sin interrumpirlo.
Fajardo sostenía que solo cuando la democracia española hubiera ganado solidez y el poder civil se hubiese asentado plenamente sobre sus instituciones podría abrirse, en condiciones propicias, un diálogo sobre aquella cuestión: un diálogo sereno, transparente y guiado por el sentido de la historia…@DiplomaciaM@FAR_MAROC@MoroccoInESP@larazon_es@elespanolcom@elpais@rue20_es@AssahifaEspana
Faire prévaloir la diplomatie relève à la fois de la sagesse, de la responsabilité et du plus élémentaire bon sens. Il faut d’autant plus saluer cette orientation lorsqu’elle émane d’un gouvernement malien qui, il n’y a pas si longtemps, était encore qualifié de « gouvernement de putschistes » par ceux-là mêmes qui prétendent aujourd’hui défendre la stabilité et la démocratie au Mali.
Mais faire le choix de la diplomatie ne signifie nullement tourner la page de deux décennies d’ingérences directes ou indirectes dans les affaires maliennes. La recherche de l’apaisement ne saurait être synonyme d’oubli, pas plus qu’elle ne doit effacer les souffrances, les pertes humaines et les préjudices considérables subis par le peuple malien au cours de ces années de crise de violence et terrorisme .
Prévaloir la diplomatie, c’est aussi reconnaître sans ambiguïté que l’intégrité territoriale et la souveraineté du Mali constituent des principes fondamentaux qui doivent être respectés par tous.
C’est également affirmer, avec clarté et sans ambiguïté, que l’Accord de paix de 2015 appartient désormais à l’histoire et que le Mali est en droit de définir souverainement les modalités de son avenir politique et institutionnel.
Prévaloir la diplomatie, c’est enfin avoir le courage d’évaluer, avec objectivité et sans esprit de revanche, les préjudices subis par le Mali durant ces deux dernières décennies. C’est rappeler à M. Diko et à ceux qui partagent ses positions qu’en politique, la responsabilité commande de dépasser les postures idéologiques et les appartenances de circonstance : gouverner, c’est servir l’intérêt général et se départir de toute posture partisane ou dogmatique.
Prévaloir la diplomatie signifie également respecter pleinement le principe de non-ingérence dans les affaires intérieures du Mali, quelles que soient ses alliances, ses partenariats ou les choix souverains qu’il décide de faire.
La diplomatie ne doit donc être ni une faiblesse ni une renonciation. Elle doit être un instrument de souveraineté, de responsabilité et de défense des intérêts nationaux.
En définitive, faire prévaloir la diplomatie, c’est placer au-dessus de toute considération les intérêts supérieurs du Mali, dans le respect de sa souveraineté, de son intégrité territoriale et de la volonté de son peuple.