Cerró sus ojos por la caricia y el beso, mismo que le regreso en los labios.
— Al fin podrás tener una noche tranquila, ya no te despertaré y así también te presentaré a mi familia, a menos que no quieras.
la morena acarició la mejilla de stefani y se acercó para depositar un beso suave en su mejilla.
“ has pasado por un momento difícil, me da gusto que ya no tengas pesadillas y que tu familia esté a salvo.”
Su accidente no había sido leve, cada día después del choque era una batalla por mantenerse con vida y aunque stefani se aferraba, su cuerpo parecía estarse rindiendo.
No escuchaba las voces que le hablan, su familia y por supuesto alguien que no podía faltar ahí. Kate. >
El sonido del teléfono rompió la rutina de aquella tarde universitaria. Kate, aún en clase, sintió su corazón acelerarse al ver en la pantalla el nombre de un ‘número desconocido.’ Algo en su pecho le dijo que no era una llamada cualquiera. »
Conforme los días pasaron sus heridas iban sanando pero aún no despertaba y aunque el tiempo no lo sintió, su cuerpo si.
Después de interminables días Finalmente despertó y agradeció que Kate fuera el primer rostro en ver. Sonrió incluso con la mascarilla puesta y con algo >
Los días para Stefani eran lentos y tortuosos pues incluso después del accidente, los sueños sobre la premonición de su abuela aún la atormenataban o lo hicieron los primeros dos días después del choque hasta que al tercer día; quizás por las heridas o algo más, su corazón >
estaba en la sala, concentrado en una partida de videojuegos con sus primos, pero todo cambió en cuestión de segundos. su padre entró apresurado, con el rostro pálido y los ojos llenos de angustia. al verlo, todos se quedaron en silencio, y bobby pausó el juego al notar lo que »
Se detuvo por largos y tediosos minutos hasta que debido al esfuerzo de los doctores, lograron reanimarla.
No fue hasta el quinto día que despertó y aunque tenía un tubo en la boca, hizo ruidos leves para llamar la atención de quien estuviera ahí porque su vista aún no >
Dirección.
Dio un volantazo y frenó, o al menos lo intentó. Las llantas derraparon por la humedad constante del asfalto y lo último que se escuchó fue un gran golpe, un pitido proveniente del camión y luego nada, había silencio absoluto seguido de una oscuridad que se la >