—Lo peor de todo es que no le sorpende el panorama. Supone que nefilims desquiciados y rendidos es lo que cabría esperar después de todo. Odette siempre se lo había advertido. Elige otro color para rellenar las sombras—. Vuelve con cuidado.
Tú eres una nefilim y su compañera, no yo. —La última vez que se quejó de que Haniel también era un asesino, tuvo que aguantarlos y no hubo represalias. Que se encarguen ellos—. El Instituto sabreis.
—Ella siempre ha pensado así, que se lo demuestren cada día es otro asunto. Aparta la mirada de ella y vuelve a coger de lápiz. No va a discutirlo con ella si no quiere ver la realidad—.
Ya se ve. —Es lo único que va a comentar sobre la situación del Instituto. Parecen haberse vuelto todos patéticos—. Ailing y Hikaru. Azumi ya está al tanto, pero no escuchan.
Me paso casi todos los días por el Instituto —explica con simpleza. No es tan difícil de encontrar. De no estar allí, estaría en Gardenia—. No sé si ya es necesario. Quiero imaginar que os habréis dado cuenta ya.
Katixa —No da apellidos, no es necesario. Siempre se ha presentado solo por su nombre, pero desde que Zuria es reina este parecía haber ganado aún más fuerza. No se acostumbra—. Es urgente.
—entonces coge una galletita—. No necesito que me expliques cómo funcionan los mensajes. Solo quiero que le digas a Roxanne que también quiero hablar con ella.