Si la primera dama, Ana Lucía Pineda, recibe donaciones de los colombianos siendo representante legal de su propia fundación creada hace un mes es “solidaridad”.
Si yo lo hago para ayudar a mi pueblo negro soy, según ellos, “un bandido parecido a David Murcia Guzmán”.
Esto es racismo puro y duro disfrazado de “periodismo”.
La bandida que se robó la plata de las casas en San Andrés y Providencia durante el régimen criminal de Iván Duque será la misma que va a liderar la reconstrucción luego del terremoto en el régimen de ADELA. Bienvenidos a la patria milagro.