Hoy tiré queso crema en la tostadora de la oficina luego de haber sacado las tostadas. Igualmente, decidí bajarla a ver qué pasaba y, evidentemente, se cortó toda la luz. ¿Por qué funciona así mi cabeza?
"Maldito sea de día, maldito sea de noche; maldito sea durante el sueño y durante la vigilia. Maldito sea al entrar y al salir. Quiera el Eterno jamás perdonarle."
Me sigue aterrando el porvenir.
No tengo la certeza del condenado a muerte.
Y suelo callar ese grito primal.
La mesa estaba llena y la cama vacía,
la música ya no suena
y las voces se van apagando al alba.
Sigo mirando fijamente la puerta.
¿A qué nuevo visitante espero?