Acá se ve claramente como nuestro gran número 5, Leandro Paredes, intenta intercambiar camiseta con el jugador suplente español, que se ve que se cayó, quizas por la emoción. Grande Leandro!
Ayer me tocó la difícil tarea de distraer a los primitos mientras el tío de turno ponía los regalos en el arbolito. Los llevé a una ventana y no sabía que decirles hasta que en la soledad del cielo apareció un avión. “Es el trineo” grité. Van a creer en papá Noel hasta los 18.