Todo el mundo desviviéndose por hacer más dinero, tener más seguidores, mayor influencia, más reconocimiento, y viene Warren Buffett a sus 95 años para escribir:
"La grandeza no se mide en dinero, fama o poder, sino en la ayuda que das a otros. La amabilidad no cuesta, pero vale muchísimo. Recordá: la persona que limpia tu oficina vale lo mismo que el presidente".