En mis libros el jugador más regular de la era Gallardo y el que mereció un partido despedida a estadio lleno. Vino en la mala, se quedó a nadar en el barro, varios pibes se vendieron millones por él, goles a Boca, figura en finales y bicampeón de América.
No intentes ocultarlo. No te engañes más, por favor. No te esfuerces en negar lo evidente. Se llama Lionel Messi, pero puedes decirle el ÚNICO Y VERDADERO REY DEL JUEGO.