Tengo una amiga que se hace la encontradiza conmigo. Sólo algunas veces: cuando sabe que estoy triste. Ella tiene prisa, pero esos días se toma un café cerca de mi casa, esperando verme pasar. Me dice que necesitaba volver a desayunar y me da un abrazo. Yo sonrío, porque su gesto
profundo. Nada. Hasta que te vi. Conversabas con los pájaros de tu cabeza. Sentado en el suelo del mundo. Como si fuerais uno. Como si no hubiera nada más. Entonces sí. El corazón se llenó de mí. Y recordé que, aunque lejos, yo también fui libre alguna vez.
Ayer anduve buscando alguna cosa pequeña. Algo que me devolviera a lo importante. Escribí versos y caminé por las calles más viejas de la ciudad, pero no encontré nada. Paré el tiempo y me senté a ver la gente pasar. Tampoco. Seguí a las hormigas, tarareé aquella canción, respiré
patio lleno de flores. Paré. Recordé tus historias de aquella guerra y tus amores inventados. Tus ganas de hacerme pensar. Tus ganas de hacerme reír. Mis pies confiaron y el ruido de la gente se fue. Sólo estaba yo. Fuerte como nunca. Preparada de nuevo para todos los caminos.
Aún me quedaba camino. No estaba cansada. Tampoco triste. Sólo que las calles se me hacían grandes y el ruido de la gente me volvía torpe. Me acordé de tu casa. Blanca y caliente. Del café de las mañanas y de las sonrisas lentas. Sólo quería volver a sentarme en el suelo de ese
«Lo que explicamos a los pacientes habitualmente sobre el dolor crónico es incorrecto». Entrevista a @argoicoechea, autor de 'El dolor crónico no es para siempre', en @elpais_espana. 💬
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Un hombre degüella a su mujer y tira a su hija de 13 años desde un segundo piso. Otro crimen machista más. De verdad, no puedo más. No se puede ya con tanto dolor, con tanta pasividad social, con tanto machismo. Esto es demoledor. https://t.co/rXsEU3BIvz
Te guardé en las palabras que digo y en esas sonrisas que le tiro al aire. Pum. Y así la vida se me hace más fácil. También te guardé en el olor de las mañanas. Nuevas. Porque tú eras infinito. Y en los días malos rebusco entre mis cosas. Tengo la cabeza llena. Voy apartando lo